Claves básicas para Evita los efectos del insomnio.
No pegar ojo en toda la
noche es muy perjudicial para tu salud. ¿Cómo dormir plácidamente?
La
relación entre la calidad y cantidad del sueño y nuestro bienestar es una
realidad.
El
insomnio afecta negativamente a nuestra salud general, y algunos problemas Emocional-Mente,
por ejemplo, ansiedad y depresión, también influyen negativamente en nuestras
horas de sueño y en la calidad de éste.
Como
sabemos que los problemas para dormir son bastante generalizados, hoy hemos
decidido abordar el problema del insomnio de la mano de la técnica de Activación
AEMI.
En realidad, el insomnio puede deberse a múltiples
factores y presentarse de distintos modos.
La dificultad para conciliar el sueño,
los despertares nocturnos y la sensación de no haber tenido un sueño reparador
son algunos de los problemas que comúnmente lo acompañan.
Detectar los elementos que contribuyen a
su aparición y mantenimiento, bien sean de tipo Emocional-Mente u orgánico, es
esencial para su tratamiento.
Dicho esto, nuestro objetivo diario en
relación al reposo, la relajación y el descanso nocturno será muy claro:
preparar el terreno para desconectar de forma progresiva haciendo la ceremonia del sueño con la técnica de Activación
AEMI.
Es
necesario mantener unos horarios regulares tanto a la hora de acostarse como de
levantarse, incluso en días festivos. De este modo el
cuerpo se acostumbra a un ritmo adecuado de vigilia-sueño.
Es
necesario practicar ejercicio semanalmente.
No
activar aún más el cerebro: Ocuparse de
cuestiones que inquieten antes de ir a dormir, tal y como estamos viendo, es el
proceso contrario al que estamos buscando.
El
agotamiento puede confundirse con desactivación (“trabajo hasta tarde y cuando
estoy cansado me voy a dormir”).
Cerrar y contener las tareas pendientes: Asimismo, dejar todas las cuestiones pendientes para el día siguiente de forma ordenada y contenida es esencial para la desactivación mental el evitar estar pendiente o hacer agendas en la cama.
Es habitual utilizar el momento de
meterse en la cama para repasar el día y anticipar lo que tenemos pendiente
para el día siguiente.
Estos pensamientos nos mantienen
conectados y son el elemento clave del insomnio.
Recordamos
la importancia de dejar a un lado preocupaciones y pensamientos que aumenten la
ansiedad.
Además, pensamientos relacionados con la
exigencia de poder dormir (“cueste lo que cueste, hoy tengo que conseguirlo”)
generan un efecto totalmente contrario: cuanto más esfuerzo consciente, más
insomnio.
El dormitorio debe resultar acogedor, transmitir paz y serenidad.
Todo ello lo conseguiremos regulando la
luz, el ruido y la temperatura.
Puede parecer obvio, pero en ocasiones
estos elementos tan evidentes son los grandes olvidados y el ambiente no
favorece el sueño.
La construcción de este ambiente es una
forma importante de autocuidado.
Buscaremos un estado de tranquilidad a través de
actividades que proporcionen bienestar como hacer la técnica de activación
AEMI como ceremonia de inducción al sueño (una ducha, una conversación
agradable, tomar una infusión, escuchar música ambiental, etc.).



No hay comentarios.:
Publicar un comentario