La fórmula del cambio
Existe una fórmula para el cambio que nosotros mismo estamos aplicando con la técnica NERAEMI.
Esta fórmula está compuesta por tres elementos indispensables:
Reconocimiento: Lo primero de todo es que tomes conciencia de cual es la realidad de la situación en la que estás viviendo y que, en el caso de no ser lo que deseas para tu vida, encuentres el destino que realmente quieres perseguir.
¿Quién eres realmente?
¿Qué cosas te importan?
¿Qué te motiva para vivir?
¿En qué te gustaría dedicar el resto de tu vida?
Son muchas preguntas con difícil respuesta. Lo sé.
Tus respuestas deben de provenir del corazón.
En otras palabras, no te mientas a ti mismo porque de ello dependerá que el nuevo rumbo que tomes para tu vida te reporte satisfacción y felicidad o sus contrarios, insatisfacción e infelicidad.
Existen muchos métodos que puedes utilizar para descubrir tu verdadera pasión en la vida.
Para hacerlo fácil, te voy a explicar únicamente unos métodos:
1. Responde tus propias preguntas con sinceridad.
Siéntate frente una hoja en blanco (o frente a un documento Word en blanco), escribe la pregunta de la que pretendas respuesta, vacía tu mente de ideas preconcebidas y por unos minutos deja a tu mente imaginándose tu vida según las posibles respuestas.
Cuando encuentres la que tú creas que puede ser la respuesta acertada escríbela.
¿Cómo te sientes?
Si desde tu interior no estás seguro de que esa sea la respuesta acertada seguramente es porque no lo es. Sigue intentándolo hasta que des con la buena.
¿Qué preguntas me puedo hacer?
Aquí te dejo una lista de preguntas que te van a ayudar en tu proceso de búsqueda de tu pasión en la vida.
2. Escribe en un hoja en blanco un día de tu vida ideal.
Describe lo que acontece en tu día ideal con todo lujo de detalles desde que te levantas hasta que te vas a dormir.
Qué haces en cada momento, con quién te relacionas, y cualquier detalle que ayude a dar forma a ese día de tu vida ideal.
Este ejercicio te ayudará a conocerte mejor a ti mismo y, gracias a ello, también te ayudará a saber mejor qué es lo que esperas de la vida.
3. Escribe un listado de 10 a 20 cosas que te gustaría lograr o hacer en tu vida antes de morir.
Utiliza estos métodos y estarás mucho más cerca de saber quién eres y qué quieres de tu vida.
Planificación: Ahora hay que trazar el camino que vas a caminar para lograr ese cambio vital.
El cambio de vida no se va a producir de la noche a la mañana.
De hecho, es más que probable, que tengas que continuar años trabajando para otros en trabajos que no te gustan.
Ahora bien, con planificación y trabajo tu vida cambiará para mejor.
¿Cómo planificar?
Divide tu vida en objetivos que quieres conseguir.
Objetivos a largo plazo (1 años o +).
Objetivos a medio plazo (3-6 meses).
Objetivos a corto plazo (1 mes).
Divide tus objetivos en categorías: salud, negocios, carrera profesional, vida social, vida amorosa, familia, espiritualidad, y cualquier otra categoría que sea importante en tu vida.
A su vez, puedes hacer una lista diaria con las tareas a hacer, dividiéndolas en urgentes, importantes (suele ser el trabajo que te acercará a tus objetivos) y tareas del montón (que hay que hacer pero que no te acercan a tu objetivo y no son urgentes).
Acción: Sin acción no hay cambio posible.
Los grandes logros se consiguen mediante la suma de pequeños esfuerzos.
Es un tópico pero es verdad.
Centra tu día en hacer una única tarea importante. Haz las urgentes primero, luego la tarea importante (te acerca a tu objetivo) y finalmente las tareas del montón.
Las tareas del montón intenta hacerlas en bloques (esto es, hacerlas todas en un mismo espacio de tiempo).
Haz una tarea diaria, como mucho dos tareas, que te acerquen a tus objetivos a corto plazo (1 mes).
No te engañes, un día no da para mucho.
No quieras hacer más de la cuenta pues puedes acabar por decepcionarte de no conseguir hacer todo lo que tenías previsto.
Es por eso que te aconsejo que no hagas más de 1 o como mucho 2 tareas diarias que te acerquen a uno de esos objetivos a corto plazo.
Las tareas importantes y que te acercan a tus objetivos son el trabajo en MAYÚSCULAS: escribir un libro; sacar un producto; preparar y organizar un seminario; montar un negocio; encontrar colaboradores y cerrar tratos con ellos; sacar un vídeo en Youtube que te ayude a ser reconocido como experto en tu nicho; escribir un artículo de gran calidad en tu blog sobre el nicho de tu especialidad; y cualquier otra actividad que objetivamente te acerque a tus objetivos a corto plazo.
La consecución de los objetivos a corto plazo (de 1 mes) favorecen la consecución de los objetivos a medio plazo (3-6 meses) y la consecución de estos a su vez favorecen la conquista de los objetivos a largo plazo (1 años o +).
Esto será así siempre y cuando tus objetivos, a corto, medio y largo plazo, estén alineados.
Por ejemplo, estamos ante objetivos alineados cuando un objetivo a corto plazo es escribir un libro sobre X tema; el objetivo a medio plazo es vender más de 1.000 copias de uno de tus libros de X tema; y el objetivo a largo plazo es que uno de tus libros de X tema esté primero en las listas de ventas.
Una vez sabes la dirección a la que apuntas con tu vida y sabes el camino que has de que caminar para lograrlo, ya sólo te queda moverte en esa dirección. Camina.
No hay excusa.
Sabes lo que has de hacer y además es lo que quieres hacer.
Trabaja duro día tras día para vivir la vida que quieres y sin darte cuenta estarás precisamente viviendo esa vida que ahora ansías.
¿Qué puede haber más importante en la vida que hacer lo que uno quiere con ella?


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