CAMBIO DE ESTRUCTURAS
MENTALES LIMITANTES CON NERAEMI
RESULTADO DE PROYECCIÓN
DE ALCANCE:
Aplicar técnicas de NERAEMI para el cambio de estructuras.
Seguro
que lo has intentado de varias maneras, desde utilizar el puro y simple poder de
la voluntad, hasta la antigua técnica de “premio y castigo”.
Después
de tantos intentos no sería raro que pensaras que el cambio es difícil. ¡Y cómo
no ha de serlo si nadie te dijo cómo llevarlo a cabo paso a paso!
Es
como tratar de subir una montaña en línea recta sin el equipo adecuado y sin mapa.
Una
vez que tienes el camino bien trazado y el equipo necesario, verás que no será tan
complicado. Aquí es donde este libro entra en acción, al mostrarte las herramientas
y pasos que requieres para la transformación que deseas.
Al
proponerte cualquier modificación, imagina que es como emprender un viaje.
Empiezas
en un lugar y terminas en otro, y esto requiere de planeación y un proceso para
no perder el camino.
Dicen
que los ojos son el espejo del alma y quizá tengan razón.
Es
difícil pensar en alguien alegre que mire al piso todo el tiempo.
Generalmente
se trata de una persona triste o en diálogo interno.
Quien
está contento ve al frente o al cielo.
Cuando
alguien piensa en lo que oye, mira hacia los lados, y cuando visualiza, mueve los
ojos en diagonal hacia arriba.
Se
estudia dichos movimientos detalladamente, analizando cada uno y observando la actividad
mental.
Para
que tengas una idea de cómo funcionan los movimientos oculares, hagamos el siguiente ejercicio: recuerda a tu
maestra de segundo año de primaria y dime de qué color era su cabello.
Repara
en el movimiento ocular que hiciste. ¿Fue hacia arriba a la izquierda? Muy bien.
La
mayoría de las personas tienen esta respuesta ocular.
Si
tu movimiento ocular fue hacia arriba a la derecha, no hay problema, seguramente
tienes las claves cruzadas y los siguientes ejercicios los harás al revés.
Cuando
se diga izquierda, usa la derecha, pero no inviertas el arriba y el abajo.
Algunas
de las técnicas que veremos utilizan las CLAVES OCULARES para reforzar el cambio
que deseas realizar.
Los
primeros tres ejercicios son bastante sencillos y los puedes repetir diariamente.
Los
dos finales son más avanzados, y probablemente quieras dominar los primeros antes
de comenzar con los últimos.
No
olvides que lo más importante del cambio es que lo quieras y que no afectes negativamente
con él a los demás ni a ti mismo.
MOVIMIENTOS OCULARES
Objetivo: enseñar a la mente
a cambiar una estructura mental limitante mediante los movimientos oculares
Recomendación: repite el ejercicio
dos veces al día para un mejor funcionamiento.
Orientación: si tienes el movimiento
ocular cruzado, como se mencionó antes, haz el ejercicio al revés; donde diga “arriba
a la derecha”, hazlo “arriba a la izquierda”, y así sucesivamente.
No
inviertas el arriba por el abajo ni viceversa.
Con
esta técnica aprenderás a cambiar estructuras mentales limitantes no deseadas al
enseñarle a tu mente un nuevo camino gracias a la VISUALIZACIÓN y los movimientos
oculares.
Esta
técnica sirve principalmente para cambiar estructuras mentales limitantes en situaciones
específicas.
Después
de aplicar la técnica varias veces verás que se logran cambios con rapidez, ya que
es poderosa, pero es importante que la repitas hasta que la mente ceda y tu nueva
estructura mental limitante esté bien establecida.
Algunos
ejemplos de estructuras mentales limitantes sugeridas, susceptibles de trabajarse
con esta técnica son:
·
Dejar
un mal habito, una adición, una dependencia afectiva)
·
Tener
más paciencia, comprensión, tolerancia, seguridad o cambiar alguna actitud que no te guste y que tengas en una situación
determinada
Este
ejercicio es muy efectivo también con niños que mojan la cama o para que hagan su
tarea.
Sigue estos pasos:
1)
Empieza pensando en una escena donde tengas la estructura mental limitante que no
deseas y ubícala en tiempo y espacio, es decir, busca una escena donde te comportes
como no te gusta y en ese momento nota los movimientos de los ojos, que en la mayoría
de las personas es hacia arriba y a la izquierda.
Fija
bien esta imagen en tu mente.
Mantén
los ojos arriba a la izquierda con la imagen de la estructura mental limitante no
deseada.
Ahora,
¿qué ves en la escena? ¿Qué oyes en esa situación? ¿Qué sientes al ver y escuchar
lo que pasa en esta escena específicamente?
Lo
importante aquí es darte cuenta de lo que necesitas hacer de manera diferente para
cambiar la estructura mental limitante.
Quizá
requieras, como recurso, disciplina, paciencia, flexibilidad, seguridad, decisión,
calma o simplemente decir que no cuando te ofrecen algo que quieres dejar, como
el pastel, café, galletas o cigarro.
Piensa
con detenimiento.
3)
Una vez que tengas el recurso necesario, mueve los ojos hacia arriba a la derecha,
que es tu parte creativa, y allí repite la escena inicial de la estructura
mental limitante no deseada, sólo que ahora recrea la misma situación, pero empleando
tu recurso o RECURSOS para cambiarla.
Visualízate
con las nuevas actitudes gracias a la ayuda del recurso o RECURSOS y respira profundamente.
Recrea
la escena con la estructura mental limitante ideal que deseas.
En
la escena te ves con todos los RECURSOS necesarios para tener una estructura
mental limitante impecable y cambiar tu estructura mental limitante anterior. Vuelve
a respirar profundamente.
4)
Por último, baja la vista a la derecha y allí verifica si la nueva sensación es
adecuada con el cambio.
El
cambio que hiciste en la nueva película debe ser bueno para ti y bueno para las
personas que te rodeen.
Si
es así, regresa a la escena del cambio, donde todo lo haces bien, y revívela, moviendo
los ojos arriba a la derecha nuevamente.
Si
la sensación no es del todo buena, regresa al paso 2 las veces necesarias para buscar
algún otro recurso y continúa el ejercicio hasta terminar en el paso 5.
De
esta manera le enseñas a tu mente lo que quieres de ahora en adelante.
La
siguiente vez que se presente la misma situación o una similar, tu mente tendrá
un camino nuevo para responder ante el estímulo y así modificarás tu estructura
mental limitante.
Actividad:
Se recomienda que repitas este ejercicio desde el paso 3 antes de dormir y en cualquier
otro momento durante el día.
La
repetición sólo tomará unos cinco minutos y te ayudará a imprimir esta nueva ruta
en tu mente.
Planea El Cambio De
Las Estructuras Mentales Limitantes
Objetivo: cambiar una estructura
mental limitante no deseada y planear cuidadosamente los cambios que quieres “Pensar
también ocurre en contexto” ...
Esta
técnica te permitirá realizar cambios más complejos o difíciles que con la técnica
anterior, que requieren distintos pasos para alcanzar la meta que deseas.
Puedes
apoyarte en el ejercicio anterior para complementar ésta y así conseguir mejores
resultados.
Las
estructuras mentales limitantes que puedes cambiar son muy variadas.
Te
presentamos algunos ejemplos para que tengas una idea clara:
·
Cambiar
un hábito dañino.
·
Bajar
las frecuencias de una adición.
·
Controlar
mejor las emociones.
·
Ejercer
más la comprensión hacia los demás.
Estos
pasos debes seguirlos concienzudamente, sin omitir nada, para lograr el cambio deseado.
Pero
espera un poco, es importante que antes establezcas la meta y sus implicaciones,
de manera que no sólo cambies tu estructura mental limitante por otra positiva para
ti, sino que también lo sea para tu entorno.
1)
Decide lo qué quieres cambiar.
Toma
tu tiempo, trata de ser claro y puntual.
Algo
general como “ser buena persona” o “estar más sano” no sirve, ya que son demasiadas
las tareas por realizar.
La
mente necesita que seamos específicos para trabajar justamente en lo que queremos,
por ejemplo, decir: “Yo puedo ser más paciente con las personas”.
Clarifica
tu objetivo de manera que sea fácil alcanzarlo.
Empieza
con algo sencillo y cuando lo hayas cambiado, utiliza de nuevo la técnica para algo
más difícil.
2)
Una vez que hayas escogido lo que quieres cambiar en el presente, pregúntate si
de verdad “quieres” cambiarlo.
Si
en realidad deseas hacerlo para complacer a otro y tú no estás convencido, el ejercicio
no servirá o te traerá otro tipo de problemas.
Tiene
que ser algo que verdaderamente anheles, pues si no “quieres” dejar de comer de
más porque te fascina, y no ves nada nocivo o molesto para ti, este ejercicio no
servirá de nada.
3)
Plantea tu deseo de cambio en presente simple, positivo y afirmativo.
Esto
quiere decir que omitas el “no” en tu frase y que la formules en tiempo presente.
Por
ejemplo, en vez de decir: “Ya no quiero preocuparme”, trata de buscar una frase
equivalente que sea afirmativa positiva, como “quiero estar más relajado”, “quiero
estar más tranquilo”.
Tampoco
lo digas como “querría estar más tranquilo” o “quisiera”, que implican el deseo,
pero no son contundentes.
4)
Pregúntate: ¿es bueno este cambio para ti y para los que te rodean? Si la respuesta
es sí, sigue adelante.
Si
la respuesta fue no, revisa lo que deseas para que sea benéfico para todos, o al
menos que no sea negativo.
5)
Piensa en el recurso que necesitas para lograr este cambio.
Un
recurso se refiere a cualidades como paciencia, disciplina, orden, flexibilidad,
relajación, seguridad, entre otros.
No
pienses en las cualidades que ya tienes, sino simplemente en lo que te ayudaría
a llevar a cabo el cambio de estructura mental limitante.
6)
Una vez que tengas tu recurso, intégralo a tu cuerpo y a tu mente mediante una
respiración profunda, cerrando los ojos para evocar la sensación que te provoca
tener este recurso, para que vaya contigo durante el ejercicio.
Ahora
sí, empieza tu neuro entrenamiento práctico.
1)
Cierra los ojos, relájate.
Imagina
que estás en el campo y avanzas hasta llegar a un río ancho que lleva bastante agua.
Te
das cuenta de que al otro lado del río la vegetación parece más verde y frondosa,
el lugar se ve tranquilo y paradisiaco.
Miras
río abajo y alcanzas a ver un puente para cruzar al otro lado.
Sientes
ganas de cruzar y quedarte del otro lado por un tiempo.
2)
Vas a iniciar lentamente en dirección del puente.
Sigues
el camino hacia él y sabes que esto es bueno para ti y para los que te rodean.
Continúas
caminado hacia el puente, que cada vez está más cerca.
3)
Ya estás frente al puente y listo para el viaje del cambio.
Di:
“El cambio que quiero es…” (Especifica lo que quieres cambiar).
Antes
de cruzar necesitas poner a trabajar el recurso o RECURSOS adecuados que harán el
trabajo por ti.
Puede
ser la responsabilidad, la disciplina, la perseverancia, la constancia.
Mételos
en la mochila imaginaria que estás percibiendo en tu espalda justo ahora. Ya tienes
tus RECURSOS contigo, recuérdalo y tenlos presentes.
Tu
recurso o RECURSOS son importantes para que lleves a cabo tu viaje a buen término.
4)
Ahora, antes de cruzar, mueve tus hombros, brazos, cintura y cuello para relajar
un poco la tensión.
Te
vas acercando al puente.
CONSCIENTE
de los RECURSOS que escogiste para tu viaje,
respira un par de veces pensando en
ellos.
Antes
de cruzar visualízate del otro lado del puente con el cambio realizado. Imagínate
en dos situaciones futuras con tu objetivo en acción.
Trabaja
una por una.
En
esas dos situaciones del futuro ¿dónde estás? ¿Qué estás haciendo? Imagina qué les
dices a los demás cuando te ven diferente.
¿Cómo
te sientes? ¿Te motivan estas escenas?
¿Crees
que puedan formar parte de tu vida? ¿Crees que puedes lograr que estas escenas
se conviertan en hábito?
5)
Con estas escenas de logro en mente empieza a cruzar el puente lentamente y nota
qué pasa en tu fuero interno en esta parte del trayecto:
Tus
pensamientos deben ser más positivos y motivantes que antes.
Tu
FISIOLOGÍA, postura, gestos, posición de las manos y respiración serán diferentes.
Una
FISIOLOGÍA de seguridad donde estés erguido y mirando al frente remplazaría la anterior.
Tu
lenguaje sobre este asunto deberá ser más definido, preciso y convincente para ti
y para los demás, del tipo “yo puedo y lo logro”.
Tu
energía debe estar alta por la sensación de logro y también debes experimentar una
sensación de bienestar.
Empieza
a cruzar el puente con mucho ánimo.
6)
Sigue viviendo todas las escenas con el logro del cambio, visualiza el otro lado
del puente, ya estás cerca, ya casi llegas.
Tienes
el propósito de cambio impreso en tu mente.
Observa
lo que te rodea cuando ves que los has logrado, escucha lo que dices y te dicen,
¿Cómo te sientes con este cambio? Pídele a tu mente que así sea.
De
este lado del puente todo es más verde y agradable.
Esta
persona que ves es en la que quieres convertirte; siente los RECURSOS que están
a tu disposición para que te ayuden a lograr y mantener el cambio.
Has
llegado a tu meta, ya recorriste el camino necesario para lograr tu cambio y “quieres”
mantenerlo.
Todo
cambio requiere un proceso. Ya te diste la oportunidad de realizar estos sencillos
pasos mentales.
Felicidades.
Ahora
necesitas un poco de tiempo y espacio para que esta nueva programación se fije y
se convierta en un hábito.
Actividades: la repetición frecuente
de estos pasos mentales (dos o tres veces al día) te ayudarán para que se instale
en ti el cambio. Ya no es necesario que repitas todo el trayecto.
Puedes
iniciar tus repeticiones en el puente con tus RECURSOS y la sensación de bienestar.
Visualiza las escenas con tu nueva forma de ser, cómo llegar al otro lado del río
que es más agradable y que te hace sentir bien.
Todo
esto es importante para que tu mente aprenda la nueva dirección que quieres tomar.
Rompe Con Malos Hábitos, Adicciones, Dependencias Afectivas
Objetivo: romper hábitos o respuestas
no deseados con un leve estado de relajación
Ayuda
a cambiar hábitos no deseados, o respuestas usuales no deseadas.
Por
ejemplo, puedes cambiar tu hábito de gritar o enojarte, dejar de comer golosinas
que no te convienen, ser más flexible ante diferentes situaciones, ejercer más la
paciencia o cuidar tu economía, por nombrar algunos ejemplos.
El
enfoque en esta técnica es básicamente visual, con un leve estado de relajación.
La
mayoría de las personas obtiene resultados al aplicarla desde la primera vez.
Sin
embargo, se puede repetir sin ningún problema las veces que sean necesarias.
El
ejercicio se divide en cuatro partes, todas importantes para que funcione adecuadamente.
1ª
parte
Identifica
el comportamiento específico que quieres cambiar o piénsalo como una situación en
la que quieras tener más RECURSOS para afrontarla mejor, como cuando debes hablar
en público, prepararte para un acontecimiento o manejar el estrés en determinadas
situaciones.
Piensa
con cuidado y de manera puntual y detallada lo que quieres, de esa manera la técnica
funcionará mejor.
Visualiza
cuándo ocurre tu estructura mental limitante no deseada y qué haces justo antes
de que suceda.
¿Qué
la dispara? ¿Cuáles son las señales específicas que la originan? ¿Cuáles son los
pasos? ¿Qué ves? ¿Qué escuchas? ¿Qué sientes?
Por
ejemplo, la señal para morderse las uñas podría ser una imagen de tu mano acercándose
a la boca, sentir presión en el trabajo podría representarse con ver el reloj y
saber que el jefe está por llegar.
Ahora,
congela la imagen en tu mente, como si estuviera en una pantalla, justo antes de
que suceda.
Es
importante detener la imagen justo antes de llevar a cabo el comportamiento no deseado.
Búscala
bien hasta que estés seguro de que es ésa la que inicia el comportamiento.
La
efectividad del ejercicio depende de que hagas una buena elección.
Si
la reacción hacia la imagen se hace más desagradable, está bien.
Déjala
congelada en la pantalla que tienes en tu mente.
Ésta
es la primera escena.
Mueve
un poco tu cabeza para relajar el cuello.
2ª
parte
Piensa
cómo te gustaría ser realmente, cómo serías si respondieras de otra manera y no
tuvieras esta limitación.
¿Cómo
te verías a ti mismo si hubieras realizado el cambio?
La
imagen nueva deberá tener las cualidades que deseas y que te motivan a realizar
el cambio.
Una
vez que tengas la imagen frente a ti, imagínate actuando como te gustaría, como
si fuera una película en tu mente.
Fíjate
bien en esa escena y en lo que sientes al verla.
Asegúrate
de que la escena sea motivadora y atractiva para ti.
En
esta imagen tienes los RECURSOS o capacidades necesarios activos para vencer cualquier
tentación de regresar al antiguo comportamiento.
Congela
la imagen en otra pantalla.
Ésta
es la segunda escena.
¿Esta
nueva imagen es algo bueno para ti y para los que te rodean?
¿Te
ves actuando de esta manera con naturalidad?
Respira
profundamente mientras piensas en esto.
3ª
parte
Imagina
que enciendes una pantalla frente a ti y que allí aparece la primera escena negativa,
ahora aumentamos un poco más el tamaño y el brillo.
En
una esquina de esta imagen ponemos la segunda escena, la que te motiva al cambio,
la nueva estructura mental limitante que deseas.
Esta
imagen es pequeña y oscura.
Al
decir o hacer un “CHAS-QUIDO”, con fuerza, rápidamente agrandas la imagen pequeña
de tu nueva estructura mental limitante.
Dale
brillo y agrándala hasta cubrir la imagen de la estructura mental limitante no deseada.
La
velocidad es esencial.
Observa
la segunda escena grande y brillante ocupando toda la pantalla.
Ahora
cierra los ojos, respira profundamente y apaga la pantalla.
Otra
vez enciende la pantalla y ve la primera escena, has y di rápidamente “CHAS-QUIDO” y la segunda
escena crece hasta cubrir la primera escena.
Cierra
los ojos, respira profundamente y apaga la pantalla.
Repite
el proceso cinco veces con rapidez cerrando los ojos y respirando entre una y otra.
4ª
parte
Comprueba
si puedes ver todavía la primera imagen: si no puedes, o queda borrosa, significa
que el resultado es positivo.
Piensa
en una escena futura en la que podrías caer en el patrón anterior, ¿produce la misma
respuesta? Ya debe de haber otra opción de respuesta instalada.
La
próxima vez que te encuentres ante una situación similar, busca la nueva respuesta
en tu mente y vive el cambio.
Tarea:
repite el ejercicio con las escenas que elegiste.
Cada
vez que aparezca la primera escena, cámbiala rápidamente por la segunda.
Esto
se puede hacer antes de dormir para entrenar la mente y producir escenas que uno
desea.
ROMPER UNA ESTRUCTURA
LIMITANTE
Objetivo: Romper una reacción negativa
que te molesta, provocada por alguien más.
Recomendación: lo puedes hacer mientras
lees esto.
Identifica
qué o quién te provoca una estructura mental limitante que quieres cambiar o eliminar.
Éste
es un ejercicio relativamente sencillo y efectivo, funciona especialmente en estructuras
mentales limitantes que surgen como reacción a determinadas situaciones.
Requiere
bastante concentración, pero si lo haces correctamente, obtendrás resultados favorables
muy pronto.
Es
fácil de aprender y repetir cuantas veces sea necesario.
Cuando
logres el cambio de una estructura mental limitante, puedes usar la misma técnica
para otra estructura mental limitante.
Te
recomiendo que trabajes una estructura mental limitante a la vez.
Identifica
una situación en la que algo o alguien detonan en ti una estructura mental
limitante indeseable.
Por
ejemplo: tú ya no fumas, pero te encuentras con cierto amigo cuya insistencia es
tal que acabas fumando y, al final, terminas enojado.
Otro
ejemplo puede ser que quieres bajar de peso y alguien, invariablemente, te regala
caramelos o chocolates que terminas comiendo.
Encuentra
la situación que afecta tu estructura
mental limitante, porque vamos a intentar que tu mente haga a un lado en forma definitiva
esta reacción.
Una
vez que tengas clara la estructura mental limitante que quieras erradicar, sigue
estos pasos:
1)
Extiende tu mano izquierda con la palma hacia arriba.
Piensa
en algún momento en el que te sentiste muy tranquilo, calmado.
Observa
dónde estás, con quién, qué sucede, qué dicen y cómo son tus sensaciones.
Colócalas
en tu mano izquierda respirando profundamente.
2)
Recuerda algún momento en el que te reíste muchísimo, estuviste muy contento y pasaste
un buen rato.
Fue
un momento muy agradable.
Toma
en cuenta cómo era tu sensación de risa, escúchate y escucha a los demás para hacer
el recuerdo más vívido.
Siente
la risa en tu abdomen.
Ahora
coloca también esta experiencia tan agradable en la mano izquierda con una respiración
profunda.
3)
Busca una experiencia en la que te sentiste exitoso, confiado.
Tienes el reconocimiento de tu entorno.
Recuerda
los detalles, qué te dicen, cómo te ven, piensa en tus sentimientos al respecto.
Es
un gran momento para ti.
Todas
esas personas te dan seguridad.
Toma
también estos momentos de éxito y ponlos en tu mano izquierda respirando.
4) Seguramente también encontrarás algún momento
en el que hayas amado y te hayas sentido amado.
Visualiza
igualmente esta escena, ve todos los detalles, escucha lo que dices y lo que te
dicen.
Percibe
la energía de tu cuerpo moverse y date cuenta de lo bien que te sientes.
Agrega
estos sentimientos de amor a tu mano izquierda respirando nuevamente.
5)
Ahora ve tu mano derecha y, de igual manera, ábrela con la palma hacia arriba. Allí
coloca la escena con la estructura mental limitante que quieres erradicar.
Coloca
todas las emociones negativas (enojo, coraje, tensión) que experimentas con esa
estructura mental limitante.
Mírate,
escúchate y siente tus emociones.
Ahora,
acerca poco a poco la mano izquierda y vierte todo lo que pusiste en ella sobre
la mano derecha, sobre la estructura mental limitante indeseable.
Junta
tus manos y empieza a frotarlas, como si quisieras deshacer la estructura
mental limitante indeseable con los elementos positivos que acumulaste.
6)
Respira profundamente y siente la energía que se genera en tus manos.
El
mensaje ya se envió a tu mente: deshacer la estructura mental limitante indeseable.
7)
Regresa al recuerdo de la escena con la estructura mental limitante/respuesta indeseable.
Imagina que te enfrentas a la misma situación en el futuro.
¿Cómo
te sientes? ¿Cómo reaccionas?
¿Qué
importancia le das? ¿Qué solución le das? Si deja de tener mucha importancia y ya
no te invaden las mismas sensaciones, entonces tuviste éxito en el ejercicio.
Tarea:
si aún detectas parte de la estructura mental limitante no deseada en ti, repite
el ejercicio buscando elementos con mayor
fuerza para almacenar en tu mano izquierda
y seguramente lo lograrás.
LAS TRES POSICIONES O
ARREGLANDO EL “NO HUBIERA…”
Objetivo: cambiar una estructura
mental limitante negativa frecuente respecto a alguien en tu vida cotidiana
Este
ejercicio se basa en la reflexión que haces sobre ti mismo utilizando tres posiciones
básicas.
Se
enfoca a resolver estructuras mentales limitantes que no deseas y que tienes con
personas específicas, en el trabajo, con familiares o amigos.
Debes
tener muy claro en qué situación y con qué persona quieres cambiar tu estructura
mental limitante.
Las
posiciones no se refieren a posturas de tu cuerpo, no te preocupes, sino a puntos
de vista mentales.
En
la primera posición vez a través de tus propios ojos, justo como siempre haces.
La
segunda se refiere a la posición de los demás, a cómo te ven los otros desde sus
ojos.
La
tercera posición es la del observador podríamos llamarlo el público, desde donde
es posible observar la dinámica entre tú y el otro.
Desde
esta posición verás objetivamente tu comportamiento para generar los RECURSOS o
capacidades adecuados para ayudarte y corregir la estructura mental limitante.
Esta
técnica es muy efectiva porque, en efecto, le enseñamos a nuestra mente otra manera
de hacer las cosas.
Sigue
estos pasos:
1)
En el lugar donde te encuentres ubica tres espacios diferentes que estén a un paso
de distancia.
Puedes
imaginarlos en el piso.
Marca
cada uno en tu mente con un número 1, 2 y 3, que corresponden a una posición, como
vimos arriba.
Define
esto primero.
2) Ahora respira profundamente y piensa en una estructura
mental limitante negativa que tengas con alguien en tu vida cotidiana y de la que
luego te arrepientas.
Piensa
en una estructura mental limitante repetitiva y que te disgusta, ya sea gritarle
a alguien, reclamar constantemente, cerrarte ante una comunicación, ser inflexible,
inseguro o cualquier otra que te molesta e implique a alguien más.
3) Una vez que identifiques la situación en que
tu estructura mental limitante es negativa, métete en el primer espacio que marcaste.
Eres
tú mismo en la escena donde tu comportamiento es negativo; busca la más reciente.
Frente
a ti tienes a la persona con la que tienes el conflicto, se encuentra parada en
la posición número 2.
Escucha
lo que dices, cómo lo dices, qué sientes y dónde lo sientes, qué está pasando contigo,
y respira profundamente.
Date
cuenta de estos detalles.
Observa
cómo recibe tu mensaje esa persona de enfrente. Respira profundamente.
4)
Ahora da un paso al segundo lugar que marcaste.
En
este espacio, métete en los zapatos de la persona que tienes en frente. Ahora tú
eres esa persona que te ve a ti.
Desde
ese espacio, obsérvate a ti mismo en la misma escena con esa estructura mental
limitante negativa.
¿Cómo
se siente esta persona? Tú estás en sus zapatos.
¿Cómo
recibe tu mensaje? ¿De qué manera le afecta? ¿Cómo te ve en estos momentos con esa
estructura mental limitante negativa? Respira profundamente.
Contesta
cada pregunta para comprenderla mejor.
5) Ahora da un paso al tercer lugar marcado.
Desde
este espacio ve la escena como si fuera una película.
Tú
eres el protagonista con la otra persona.
Observa
la dinámica que tienen.
Observa
cómo te conduces. Y cómo se ve afectada la otra persona.
Desde
esta posición, piensa: ¿qué le recomendarías a tu “yo” que está en esa escena en
el número 1?
¿Qué
recurso le serviría tener a mano para no caer otra vez en esa estructura mental
limitante?
Toma
tu tiempo para pensar cuál recurso será el mejor, o quizá quieras más de uno. Respirando
piensa en el que te hace falta para INTEGRARLO a ti y hacerlo tuyo.
6)
Una vez que tengas el recurso (o los RECURSOS) necesarios para frenar esa estructura
mental limitante y cambiar tu comportamiento, regresa al primer espacio que marcaste.
Respira
profundamente.
En
ese primer espacio eres otra vez tú mismo, sólo que ahora traes conscientemente
a la mano tus RECURSOS, tu ayuda.
Si
escogiste el recurso de la tranquilidad,
pues imagina que estás revestido de tranquilidad. Y con esta coraza vuelve a la
escena inicial, sólo que ahora reacciona con tranquilidad.
Toma
una profunda respiración.
Estás
reviviendo en tu mente la escena anterior con una estructura mental limitante diferente,
asertiva, deseable.
Ahora
fíjate en la reacción de la persona que tienes enfrente.
¿Cómo
es su comportamiento? ¿Cómo cambia?
7)
¿Cómo te sientes con esta estructura mental limitante adecuada y controlada?
Estás
en control de ti mismo y no estás cayendo una vez más en la estructura mental
limitante de siempre.
¿Es
esto bueno para ti y para la persona implicada? ¿Cómo se desarrolla la escena, cuáles
son los cambios?
8)
Imagina el día de mañana o pasado mañana, cuando te enfrentes a una situación similar.
Acuérdate
de que estás revestido de tu recurso y que tienes la oportunidad de actuar diferente
de cómo lo hacías antes.
Tu
mente aprendió que hay otra manera de reaccionar y de actuar.
El
cambio es posible y el primer sorprendido serás tú.
Respira
profundamente.
Tarea:
repite este ejercicio cuantas veces quieras.
Después
de esta primera vez, inicia en el paso 5, donde escoges tu recurso.
Cada
vez que lo haces fortaleces el nuevo camino para que tu mente tenga opciones.

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