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CENTRO INTEGRATIVO: Modelo GRANDSON (A.D)®

miércoles, 6 de junio de 2018

CAMBIO DE ESTRUCTURAS MENTALES LIMITANTES CON NERAEMI


CAMBIO DE ESTRUCTURAS MENTALES LIMITANTES CON NERAEMI

RESULTADO DE PROYECCIÓN DE ALCANCE: Aplicar técnicas de NERAEMI para el cambio de estructuras.

 Probablemente tengas deseos de cambiar algo que no te gusta o que no te permite alcanzar todo tu potencial.

Seguro que lo has intentado de varias maneras, desde utilizar el puro y simple poder de la voluntad, hasta la antigua técnica de “premio y castigo”.

Después de tantos intentos no sería raro que pensaras que el cambio es difícil. ¡Y cómo no ha de serlo si nadie te dijo cómo llevarlo a cabo paso a paso!

Es como tratar de subir una montaña en línea recta sin el equipo adecuado y sin mapa.

Una vez que tienes el camino bien trazado y el equipo necesario, verás que no será tan complicado. Aquí es donde este libro entra en acción, al mostrarte las herramientas y pasos que requieres para la transformación que deseas.

 Puedes aprender a dirigir tu mente hacia el cambio, ya que es la parte motora más importante para crear o motivar cualquier alteración de tu realidad.

Al proponerte cualquier modificación, imagina que es como emprender un viaje.

Empiezas en un lugar y terminas en otro, y esto requiere de planeación y un proceso para no perder el camino.

Dicen que los ojos son el espejo del alma y quizá tengan razón.

Es difícil pensar en alguien alegre que mire al piso todo el tiempo.

Generalmente se trata de una persona triste o en diálogo interno.

Quien está contento ve al frente o al cielo.

Cuando alguien piensa en lo que oye, mira hacia los lados, y cuando visualiza, mueve los ojos en diagonal hacia arriba.

Se estudia dichos movimientos detalladamente, analizando cada uno y observando la actividad mental.

Para que tengas una idea de cómo funcionan los movimientos oculares,  hagamos el siguiente ejercicio: recuerda a tu maestra de segundo año de primaria y dime de qué color era su cabello.

Repara en el movimiento ocular que hiciste. ¿Fue hacia arriba a la izquierda? Muy bien.

La mayoría de las personas tienen esta respuesta ocular.

Si tu movimiento ocular fue hacia arriba a la derecha, no hay problema, seguramente tienes las claves cruzadas y los siguientes ejercicios los harás al revés.

Cuando se diga izquierda, usa la derecha, pero no inviertas el arriba y el abajo.

Algunas de las técnicas que veremos utilizan las CLAVES OCULARES para reforzar el cambio que deseas realizar.

Los primeros tres ejercicios son bastante sencillos y los puedes repetir diariamente.

Los dos finales son más avanzados, y probablemente quieras dominar los primeros antes de comenzar con los últimos.

No olvides que lo más importante del cambio es que lo quieras y que no afectes negativamente con él a los demás ni a ti mismo.

MOVIMIENTOS OCULARES

Objetivo: enseñar a la mente a cambiar una estructura mental limitante mediante los movimientos oculares

Recomendación: repite el ejercicio dos veces al día para un mejor funcionamiento.

Orientación: si tienes el movimiento ocular cruzado, como se mencionó antes, haz el ejercicio al revés; donde diga “arriba a la derecha”, hazlo “arriba a la izquierda”, y así sucesivamente.

No inviertas el arriba por el abajo ni viceversa.

Con esta técnica aprenderás a cambiar estructuras mentales limitantes no deseadas al enseñarle a tu mente un nuevo camino gracias a la VISUALIZACIÓN y los movimientos oculares.

Esta técnica sirve principalmente para cambiar estructuras mentales limitantes en situaciones específicas.

Después de aplicar la técnica varias veces verás que se logran cambios con rapidez, ya que es poderosa, pero es importante que la repitas hasta que la mente ceda y tu nueva estructura mental limitante esté bien establecida.

Algunos ejemplos de estructuras mentales limitantes sugeridas, susceptibles de trabajarse con esta técnica son:


·        Dejar un mal habito, una adición, una dependencia afectiva)

·        Tener más paciencia, comprensión, tolerancia, seguridad o cambiar alguna actitud   que no te guste y que tengas en una situación determinada

Este ejercicio es muy efectivo también con niños que mojan la cama o para que hagan su tarea.

Sigue estos pasos:

1) Empieza pensando en una escena donde tengas la estructura mental limitante que no deseas y ubícala en tiempo y espacio, es decir, busca una escena donde te comportes como no te gusta y en ese momento nota los movimientos de los ojos, que en la mayoría de las personas es hacia arriba y a la izquierda.

Fija bien esta imagen en tu mente.

Mantén los ojos arriba a la izquierda con la imagen de la estructura mental limitante no deseada.

Ahora, ¿qué ves en la escena? ¿Qué oyes en esa situación? ¿Qué sientes al ver y escuchar lo que pasa en esta escena específicamente?

 2)  Una vez que la imagen esté bien definida, baja la vista a la mano izquierda y allí piensa en un RECURSO para cambiar la estructura mental limitante no deseada.

Lo importante aquí es darte cuenta de lo que necesitas hacer de manera diferente para cambiar la estructura mental limitante.

Quizá requieras, como recurso, disciplina, paciencia, flexibilidad, seguridad, decisión, calma o simplemente decir que no cuando te ofrecen algo que quieres dejar, como el pastel, café, galletas o cigarro.

Piensa con detenimiento.

3) Una vez que tengas el recurso necesario, mueve los ojos hacia arriba a la derecha, que es tu parte creativa, y allí repite la escena inicial de la estructura mental limitante no deseada, sólo que ahora recrea la misma situación, pero empleando tu recurso o RECURSOS para cambiarla.

Visualízate con las nuevas actitudes gracias a la ayuda del recurso o RECURSOS y respira profundamente.

Recrea la escena con la estructura mental limitante ideal que deseas.

En la escena te ves con todos los RECURSOS necesarios para tener una estructura mental limitante impecable y cambiar tu estructura mental limitante anterior. Vuelve a respirar profundamente.

4) Por último, baja la vista a la derecha y allí verifica si la nueva sensación es adecuada con el cambio.

El cambio que hiciste en la nueva película debe ser bueno para ti y bueno para las personas que te rodeen.

Si es así, regresa a la escena del cambio, donde todo lo haces bien, y revívela, moviendo los ojos arriba a la derecha nuevamente.

Si la sensación no es del todo buena, regresa al paso 2 las veces necesarias para buscar algún otro recurso y continúa el ejercicio hasta terminar en el paso 5.

 5) Si te sientes bien con la nueva escena, respira profunda- mente un par de veces para INTEGRARLA, hacerla tuya en tu mente y en tu cuerpo.

De esta manera le enseñas a tu mente lo que quieres de ahora en adelante.

La siguiente vez que se presente la misma situación o una similar, tu mente tendrá un camino nuevo para responder ante el estímulo y así modificarás tu estructura mental limitante.

Actividad: Se recomienda que repitas este ejercicio desde el paso 3 antes de dormir y en cualquier otro momento durante el día.

La repetición sólo tomará unos cinco minutos y te ayudará a imprimir esta nueva ruta en tu mente.

Planea El Cambio De Las Estructuras Mentales Limitantes

Objetivo: cambiar una estructura mental limitante no deseada y planear cuidadosamente los cambios que quieres  “Pensar     también      ocurre     en   contexto”    ...

Esta técnica te permitirá realizar cambios más complejos o difíciles que con la técnica anterior, que requieren distintos pasos para alcanzar la meta que deseas.

Puedes apoyarte en el ejercicio anterior para complementar ésta y así conseguir mejores resultados.

Las estructuras mentales limitantes que puedes cambiar son muy variadas.

Te presentamos algunos ejemplos para que tengas una idea clara:

·        Cambiar un hábito dañino.

·        Bajar las frecuencias de una adición.

·        Controlar mejor las emociones.

·        Ejercer más la comprensión hacia los demás.

Estos pasos debes seguirlos concienzudamente, sin omitir nada, para lograr el cambio deseado.

Pero espera un poco, es importante que antes establezcas la meta y sus implicaciones, de manera que no sólo cambies tu estructura mental limitante por otra positiva para ti, sino que también lo sea para tu entorno.

1) Decide lo qué quieres cambiar.

Toma tu tiempo, trata de ser claro y puntual.

Algo general como “ser buena persona” o “estar más sano” no sirve, ya que son demasiadas las tareas por realizar.

La mente necesita que seamos específicos para trabajar justamente en lo que queremos, por ejemplo, decir: “Yo puedo ser más paciente con las personas”.

Clarifica tu objetivo de manera que sea fácil alcanzarlo.

Empieza con algo sencillo y cuando lo hayas cambiado, utiliza de nuevo la técnica para algo más difícil.

2) Una vez que hayas escogido lo que quieres cambiar en el presente, pregúntate si de verdad “quieres” cambiarlo.

Si en realidad deseas hacerlo para complacer a otro y tú no estás convencido, el ejercicio no servirá o te traerá otro tipo de problemas.

Tiene que ser algo que verdaderamente anheles, pues si no “quieres” dejar de comer de más porque te fascina, y no ves nada nocivo o molesto para ti, este ejercicio no servirá de nada.

3) Plantea tu deseo de cambio en presente simple, positivo y afirmativo.

Esto quiere decir que omitas el “no” en tu frase y que la formules en tiempo presente.

Por ejemplo, en vez de decir: “Ya no quiero preocuparme”, trata de buscar una frase equivalente que sea afirmativa positiva, como “quiero estar más relajado”, “quiero estar más tranquilo”.

Tampoco lo digas como “querría estar más tranquilo” o “quisiera”, que implican el deseo, pero no son contundentes.

4) Pregúntate: ¿es bueno este cambio para ti y para los que te rodean? Si la respuesta es sí, sigue adelante.

Si la respuesta fue no, revisa lo que deseas para que sea benéfico para todos, o al menos que no sea negativo.

5) Piensa en el recurso que necesitas para lograr este cambio.

Un recurso se refiere a cualidades como paciencia, disciplina, orden, flexibilidad, relajación, seguridad, entre otros.

No pienses en las cualidades que ya tienes, sino simplemente en lo que te ayudaría a llevar a cabo el cambio de estructura mental limitante.

6) Una vez que tengas tu recurso, intégralo a tu cuerpo y a tu mente mediante una respiración profunda, cerrando los ojos para evocar la sensación que te provoca tener este recurso, para que vaya contigo durante el ejercicio.

Ahora sí, empieza tu neuro entrenamiento práctico.

1) Cierra los ojos, relájate.

Imagina que estás en el campo y avanzas hasta llegar a un río ancho que lleva bastante agua.

Te das cuenta de que al otro lado del río la vegetación parece más verde y frondosa, el lugar se ve tranquilo y paradisiaco.

Miras río abajo y alcanzas a ver un puente para cruzar al otro lado.

Sientes ganas de cruzar y quedarte del otro lado por un tiempo.

2) Vas a iniciar lentamente en dirección del puente.

Sigues el camino hacia él y sabes que esto es bueno para ti y para los que te rodean.

Continúas caminado hacia el puente, que cada vez está más cerca.

3) Ya estás frente al puente y listo para el viaje del cambio.

Di: “El cambio que quiero es…” (Especifica lo que quieres cambiar).

Antes de cruzar necesitas poner a trabajar el recurso o RECURSOS adecuados que harán el trabajo por ti.

Puede ser la responsabilidad, la disciplina, la perseverancia, la constancia.

Mételos en la mochila imaginaria que estás percibiendo en tu espalda justo ahora. Ya tienes tus RECURSOS contigo, recuérdalo y tenlos presentes.

Tu recurso o RECURSOS son importantes para que lleves a cabo tu viaje a buen término.

4) Ahora, antes de cruzar, mueve tus hombros, brazos, cintura y cuello para relajar un poco la tensión.

Te vas acercando al puente.

CONSCIENTE de los RECURSOS que escogiste para tu viaje,  respira un  par de veces pensando en ellos. 

Antes de cruzar visualízate del otro lado del puente con el cambio realizado. Imagínate en dos situaciones futuras con tu objetivo en acción.

Trabaja una por una.

En esas dos situaciones del futuro ¿dónde estás? ¿Qué estás haciendo? Imagina qué les dices a los demás cuando te ven diferente.

¿Cómo te sientes? ¿Te motivan estas escenas?

¿Crees que puedan formar parte de tu vida? ¿Crees que puedes lograr que estas escenas se conviertan en hábito?

5) Con estas escenas de logro en mente empieza a cruzar el puente lentamente y nota qué pasa en tu fuero interno en esta parte del trayecto:

Tus pensamientos deben ser más positivos y motivantes que antes.

Tu FISIOLOGÍA, postura, gestos, posición de las manos y respiración serán diferentes.

Una FISIOLOGÍA de seguridad donde estés erguido y mirando al frente remplazaría la anterior.

Tu lenguaje sobre este asunto deberá ser más definido, preciso y convincente para ti y para los demás, del tipo “yo puedo y lo logro”.

Tu energía debe estar alta por la sensación de logro y también debes experimentar una sensación de bienestar.

Empieza a cruzar el puente con mucho ánimo.

6) Sigue viviendo todas las escenas con el logro del cambio, visualiza el otro lado del puente, ya estás cerca, ya casi llegas.

Tienes el propósito de cambio impreso en tu mente.

Observa lo que te rodea cuando ves que los has logrado, escucha lo que dices y te dicen, ¿Cómo te sientes con este cambio? Pídele a tu mente que así sea.

De este lado del puente todo es más verde y agradable.

Esta persona que ves es en la que quieres convertirte; siente los RECURSOS que están a tu disposición para que te ayuden a lograr y mantener el cambio.

 7) Respira profundamente.

Has llegado a tu meta, ya recorriste el camino necesario para lograr tu cambio y “quieres” mantenerlo.

Todo cambio requiere un proceso. Ya te diste la oportunidad de realizar estos sencillos pasos mentales.

Felicidades.

Ahora necesitas un poco de tiempo y espacio para que esta nueva programación se fije y se convierta en un hábito.

Actividades: la repetición frecuente de estos pasos mentales (dos o tres veces al día) te ayudarán para que se instale en ti el cambio. Ya no es necesario que repitas todo el trayecto.

Puedes iniciar tus repeticiones en el puente con tus RECURSOS y la sensación de bienestar. Visualiza las escenas con tu nueva forma de ser, cómo llegar al otro lado del río que es más agradable y que te hace sentir bien.

Todo esto es importante para que tu mente aprenda la nueva dirección que quieres tomar.

Rompe Con Malos  Hábitos, Adicciones, Dependencias Afectivas

Objetivo: romper hábitos o respuestas no deseados con un leve estado de relajación

Ayuda a cambiar hábitos no deseados, o respuestas usuales no deseadas.

Por ejemplo, puedes cambiar tu hábito de gritar o enojarte, dejar de comer golosinas que no te convienen, ser más flexible ante diferentes situaciones, ejercer más la paciencia o cuidar tu economía, por nombrar algunos ejemplos.

El enfoque en esta técnica es básicamente visual, con un leve estado de relajación.

La mayoría de las personas obtiene resultados al aplicarla desde la primera vez.

Sin embargo, se puede repetir sin ningún problema las veces que sean necesarias.

El ejercicio se divide en cuatro partes, todas importantes para que funcione adecuadamente.

1ª parte

Identifica el comportamiento específico que quieres cambiar o piénsalo como una situación en la que quieras tener más RECURSOS para afrontarla mejor, como cuando debes hablar en público, prepararte para un acontecimiento o manejar el estrés en determinadas situaciones.

Piensa con cuidado y de manera puntual y detallada lo que quieres, de esa manera la técnica funcionará mejor.

Visualiza cuándo ocurre tu estructura mental limitante no deseada y qué haces justo antes de que suceda.

¿Qué la dispara? ¿Cuáles son las señales específicas que la originan? ¿Cuáles son los pasos? ¿Qué ves? ¿Qué escuchas? ¿Qué sientes?

Por ejemplo, la señal para morderse las uñas podría ser una imagen de tu mano acercándose a la boca, sentir presión en el trabajo podría representarse con ver el reloj y saber que el jefe está por llegar.

Ahora, congela la imagen en tu mente, como si estuviera en una pantalla, justo antes de que suceda.

Es importante detener la imagen justo antes de llevar a cabo el comportamiento no deseado.

Búscala bien hasta que estés seguro de que es ésa la que inicia el comportamiento.

La efectividad del ejercicio depende de que hagas una buena elección.

 Aumenta el brillo y tamaño de esta imagen.

Si la reacción hacia la imagen se hace más desagradable, está bien.

Déjala congelada en la pantalla que tienes en tu mente.

Ésta es la primera escena.

Mueve un poco tu cabeza para relajar el cuello.

2ª parte

Piensa cómo te gustaría ser realmente, cómo serías si respondieras de otra manera y no tuvieras esta limitación.

¿Cómo te verías a ti mismo si hubieras realizado el cambio?

La imagen nueva deberá tener las cualidades que deseas y que te motivan a realizar el cambio.

Una vez que tengas la imagen frente a ti, imagínate actuando como te gustaría, como si fuera una película en tu mente.

Fíjate bien en esa escena y en lo que sientes al verla.

Asegúrate de que la escena sea motivadora y atractiva para ti.

En esta imagen tienes los RECURSOS o capacidades necesarios activos para vencer cualquier tentación de regresar al antiguo comportamiento.

Congela la imagen en otra pantalla.

Ésta es la segunda escena.

¿Esta nueva imagen es algo bueno para ti y para los que te rodean?

¿Te ves actuando de esta manera con naturalidad?

Respira profundamente mientras piensas en esto.

3ª parte

Imagina que enciendes una pantalla frente a ti y que allí aparece la primera escena negativa, ahora aumentamos un poco más el tamaño y el brillo.

En una esquina de esta imagen ponemos la segunda escena, la que te motiva al cambio, la nueva estructura mental limitante que deseas.

Esta imagen es pequeña y oscura.

Al decir o hacer un “CHAS-QUIDO”, con fuerza, rápidamente agrandas la imagen pequeña de tu nueva estructura mental limitante.

Dale brillo y agrándala hasta cubrir la imagen de la estructura mental limitante no deseada.

La velocidad es esencial.

Observa la segunda escena grande y brillante ocupando toda la pantalla.

Ahora cierra los ojos, respira profundamente y apaga la pantalla.

Otra vez enciende la pantalla y ve la primera escena,  has y di rápidamente “CHAS-QUIDO” y la segunda escena crece hasta cubrir la primera escena.

Cierra los ojos, respira profundamente y apaga la pantalla.

Repite el proceso cinco veces con rapidez cerrando los ojos y respirando entre una y otra.

4ª parte

Comprueba si puedes ver todavía la primera imagen: si no puedes, o queda borrosa, significa que el resultado es positivo.

 Visualiza el resultado representándolo en el futuro.

Piensa en una escena futura en la que podrías caer en el patrón anterior, ¿produce la misma respuesta? Ya debe de haber otra opción de respuesta instalada.

La próxima vez que te encuentres ante una situación similar, busca la nueva respuesta en tu mente y vive el cambio.

Tarea: repite el ejercicio con las escenas que elegiste.

Cada vez que aparezca la primera escena, cámbiala rápidamente por la segunda.

Esto se puede hacer antes de dormir para entrenar la mente y producir escenas que uno desea.

ROMPER UNA ESTRUCTURA LIMITANTE

Objetivo: Romper una reacción negativa que te molesta, provocada por alguien más.

Recomendación: lo puedes hacer mientras lees esto.

Identifica qué o quién te provoca una estructura mental limitante que quieres cambiar o eliminar.

Éste es un ejercicio relativamente sencillo y efectivo, funciona especialmente en estructuras mentales limitantes que surgen como reacción a determinadas situaciones.

Requiere bastante concentración, pero si lo haces correctamente, obtendrás resultados favorables muy pronto.

Es fácil de aprender y repetir cuantas veces sea necesario.

Cuando logres el cambio de una estructura mental limitante, puedes usar la misma técnica para otra estructura mental limitante.

Te recomiendo que trabajes una estructura mental limitante a la vez.

Identifica una situación en la que algo o alguien detonan en ti una estructura mental limitante indeseable.

Por ejemplo: tú ya no fumas, pero te encuentras con cierto amigo cuya insistencia es tal que acabas fumando y, al final, terminas enojado.

Otro ejemplo puede ser que quieres bajar de peso y alguien, invariablemente, te regala caramelos o chocolates que terminas comiendo. 

Encuentra la situación que  afecta tu estructura mental limitante, porque vamos a intentar que tu mente haga a un lado en forma definitiva esta reacción.

Una vez que tengas clara la estructura mental limitante que quieras erradicar, sigue estos pasos:

1) Extiende tu mano izquierda con la palma hacia arriba.

Piensa en algún momento en el que te sentiste muy tranquilo, calmado.

Observa dónde estás, con quién, qué sucede, qué dicen y cómo son tus sensaciones.

Colócalas en tu mano izquierda respirando profundamente.

2) Recuerda algún momento en el que te reíste muchísimo, estuviste muy contento y pasaste un buen rato.

Fue un momento muy agradable.

Toma en cuenta cómo era tu sensación de risa, escúchate y escucha a los demás para hacer el recuerdo más vívido.

Siente la risa en tu abdomen.

Ahora coloca también esta experiencia tan agradable en la mano izquierda con una respiración profunda.

3) Busca  una  experiencia  en  la  que  te  sentiste  exitoso,  confiado.  

Tienes   el reconocimiento de tu entorno.

Recuerda los detalles, qué te dicen, cómo te ven, piensa en tus sentimientos al respecto.

Es un gran momento para ti.

Todas esas personas te dan seguridad.

Toma también estos momentos de éxito y ponlos en tu mano izquierda respirando.

4)  Seguramente también encontrarás algún momento en el que hayas amado y te hayas sentido amado.

Visualiza igualmente esta escena, ve todos los detalles, escucha lo que dices y lo que te dicen.

Percibe la energía de tu cuerpo moverse y date cuenta de lo bien que te sientes.

Agrega estos sentimientos de amor a tu mano izquierda respirando nuevamente.

5) Ahora ve tu mano derecha y, de igual manera, ábrela con la palma hacia arriba. Allí coloca la escena con la estructura mental limitante que quieres erradicar.

Coloca todas las emociones negativas (enojo, coraje, tensión) que experimentas con esa estructura mental limitante.

Mírate, escúchate y siente tus emociones.

Ahora, acerca poco a poco la mano izquierda y vierte todo lo que pusiste en ella sobre la mano derecha, sobre la estructura mental limitante indeseable.

Junta tus manos y empieza a frotarlas, como si quisieras deshacer la estructura mental limitante indeseable con los elementos positivos que acumulaste.

6) Respira profundamente y siente la energía que se genera en tus manos.

El mensaje ya se envió a tu mente: deshacer la estructura mental limitante indeseable.


7) Regresa al recuerdo de la escena con la estructura mental limitante/respuesta indeseable. Imagina que te enfrentas a la misma situación en el futuro.

¿Cómo te sientes? ¿Cómo reaccionas?

¿Qué importancia le das? ¿Qué solución le das? Si deja de tener mucha importancia y ya no te invaden las mismas sensaciones, entonces tuviste éxito en el ejercicio.

Tarea: si aún detectas parte de la estructura mental limitante no deseada en ti, repite el ejercicio buscando elementos con  mayor fuerza para almacenar en tu mano izquierda  y seguramente lo lograrás.

LAS TRES POSICIONES O ARREGLANDO EL “NO HUBIERA…”

Objetivo: cambiar una estructura mental limitante negativa frecuente respecto a alguien en tu vida cotidiana

Este ejercicio se basa en la reflexión que haces sobre ti mismo utilizando tres posiciones básicas.

Se enfoca a resolver estructuras mentales limitantes que no deseas y que tienes con personas específicas, en el trabajo, con familiares o amigos.

Debes tener muy claro en qué situación y con qué persona quieres cambiar tu estructura mental limitante.

Las posiciones no se refieren a posturas de tu cuerpo, no te preocupes, sino a puntos de vista mentales.

En la primera posición vez a través de tus propios ojos, justo como siempre haces.

La segunda se refiere a la posición de los demás, a cómo te ven los otros desde sus ojos.

La tercera posición es la del observador podríamos llamarlo el público, desde donde es posible observar la dinámica entre tú  y el otro. 

Desde esta posición verás objetivamente tu comportamiento para generar los RECURSOS o capacidades adecuados para ayudarte y corregir la estructura mental limitante.

Esta técnica es muy efectiva porque, en efecto, le enseñamos a nuestra mente otra manera de hacer las cosas.

Sigue estos pasos:

1) En el lugar donde te encuentres ubica tres espacios diferentes que estén a un paso de distancia.

Puedes imaginarlos en el piso.

Marca cada uno en tu mente con un número 1, 2 y 3, que corresponden a una posición, como vimos arriba.

Define esto primero.

2)  Ahora respira profundamente y piensa en una estructura mental limitante negativa que tengas con alguien en tu vida cotidiana y de la que luego te arrepientas.

Piensa en una estructura mental limitante repetitiva y que te disgusta, ya sea gritarle a alguien, reclamar constantemente, cerrarte ante una comunicación, ser inflexible, inseguro o cualquier otra que te molesta e implique a alguien más.

3)   Una vez que identifiques la situación en que tu estructura mental limitante es negativa, métete en el primer espacio que marcaste.

Eres tú mismo en la escena donde tu comportamiento es negativo; busca la más reciente.

Frente a ti tienes a la persona con la que tienes el conflicto, se encuentra parada en la posición número 2.

Escucha lo que dices, cómo lo dices, qué sientes y dónde lo sientes, qué está pasando contigo, y respira profundamente.

Date cuenta de estos detalles.

Observa cómo recibe tu mensaje esa persona de enfrente. Respira profundamente.

4) Ahora da un paso al segundo lugar que marcaste.

En este espacio, métete en los zapatos de la persona que tienes en frente. Ahora tú eres esa persona que te ve a ti.

Desde ese espacio, obsérvate a ti mismo en la misma escena con esa estructura mental limitante negativa.

¿Cómo se siente esta persona? Tú estás en sus zapatos.

¿Cómo recibe tu mensaje? ¿De qué manera le afecta? ¿Cómo te ve en estos momentos con esa estructura mental limitante negativa? Respira profundamente.

Contesta cada pregunta para comprenderla mejor.

5)  Ahora da un paso al tercer lugar marcado.

Desde este espacio ve la escena como si fuera una película.

Tú eres el protagonista con la otra persona.

Observa la dinámica que tienen.

Observa cómo te conduces. Y cómo se ve afectada la otra persona.

Desde esta posición, piensa: ¿qué le recomendarías a tu “yo” que está en esa escena en el número 1?

¿Qué recurso le serviría tener a mano para no caer otra vez en esa estructura mental limitante?


 Escoge un recurso que te pueda ayudar, como paciencia, control, apertura, seguridad, capacidad de escuchar, flexibilidad, tranquilidad, entre otros.

Toma tu tiempo para pensar cuál recurso será el mejor, o quizá quieras más de uno. Respirando piensa en el que te hace falta para INTEGRARLO a ti y hacerlo tuyo.

6) Una vez que tengas el recurso (o los RECURSOS) necesarios para frenar esa estructura mental limitante y cambiar tu comportamiento, regresa al primer espacio que marcaste.

Respira profundamente.

En ese primer espacio eres otra vez tú mismo, sólo que ahora traes conscientemente a la mano tus RECURSOS,  tu ayuda. 

Si escogiste el  recurso de la tranquilidad, pues imagina que estás revestido de tranquilidad. Y con esta coraza vuelve a la escena inicial, sólo que ahora reacciona con tranquilidad.

Toma una profunda respiración.

Estás reviviendo en tu mente la escena anterior con una estructura mental limitante diferente, asertiva, deseable.

Ahora fíjate en la reacción de la persona que tienes enfrente.

¿Cómo es su comportamiento? ¿Cómo cambia?
  
7) ¿Cómo te sientes con esta estructura mental limitante adecuada y controlada?

Estás en control de ti mismo y no estás cayendo una vez más en la estructura mental limitante de siempre.

¿Es esto bueno para ti y para la persona implicada? ¿Cómo se desarrolla la escena, cuáles son los cambios?

8) Imagina el día de mañana o pasado mañana, cuando te enfrentes a una situación similar.

Acuérdate de que estás revestido de tu recurso y que tienes la oportunidad de actuar diferente de cómo lo hacías antes.

Tu mente aprendió que hay otra manera de reaccionar y de actuar.

El cambio es posible y el primer sorprendido serás tú.

Respira profundamente.

Tarea: repite este ejercicio cuantas veces quieras.

Después de esta primera vez, inicia en el paso 5, donde escoges tu recurso.

Cada vez que lo haces fortaleces el nuevo camino para que tu mente tenga opciones.  

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Archivo/Publicaciones Centro de Experiencias y Sensaciones de Bien Estar, NEURO KINÉRGIA