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CENTRO INTEGRATIVO: Modelo GRANDSON (A.D)®

jueves, 19 de julio de 2018

LA DISONANCIA COGNITIVA O DUDA SUELEN TENER UNA FUERTE CADENA DE MANDO En la Auto Justificación.

LA DISONANCIA COGNITIVA O DUDA SUELEN TENER UNA FUERTE CADENA DE MANDO En la Auto Justificación.
Pero antes de explicar el alcance de esta sabio refrán es necesario hacer una puntualización. Poner en duda todo lo que la TV y los periódicos dicen es sano y necesario, pero eso no es dudar, eso es sacar conclusiones por uno mismo, sin prejuicios y sin delegar el poder de opinión a otros. "Poner en duda" no es lo mismo que dudar, significa no suponer nada y no permitir que los juicios de otros, o sus engaños, contaminen el nuestro. 

Por contra, la definición de duda es: "Vacilación o falta de determinación ante varias posibilidades de elección sobre creencias, noticias o hechos."  Si después de investigar, analizar y reflexionar uno se queda en la vacilación de la duda, es cuando las cosas pueden empezar a no estar bien, ya que eso conlleva un estado de incertidumbre que nada aporta. 

En ese punto, la Certeza brilla por su ausencia, también la Confianza y con ella una pequeña parte de tu bienestar.

La duda entendida como indeterminación puede ser debida sólo a un aplazamiento de la decisión, lo que es correcto, pero también puede significar una parálisis de la acción, o la suspensión definitiva de una decisión, momento en que ya empieza a ser realmente nociva.

Alcanzar el punto de equilibrio entre esta duda y la capacidad de reconocer la Certeza que proporciona la conexión con la "Unidad", es el mejor camino de encontrar el tesoro de la Verdad. Así se minimizan los problemas mentales inherentes.

La duda es por definición lo opuesto a la certeza, y la Certeza es uno de los maravillosos efectos que el ser humano experimenta cuando está en Unidad con la Fuente del verdadero origen.

La certeza es fruto de la Unidad, y la duda -como indeterminación entre dos decisiones o dos juicios.

Una de las consecuencias de la duda mal gestionada es la inseguridad, algo mucho más común de los que nos pensamos. No es algo que sólo afecte a las personas inseguras, las seguras también la sufren aunque la gestionan de mejor forma, eso siempre y cuando no sean en realidad unos tremendos inseguros fingiendo seguridad.

Es normal que así sea, pues vivimos en una sociedad que fomenta la Disonancia y por consecuencia la duda.

El estrés y la ansiedad que se nos provoca son auto interpretadas como inseguridad. 

De ahí a la baja autoestima hay sólo un pequeño paso.
Muchísima gente sufre de baja autoestima, lo que limita mucho sus capacidades y les aleja irremediablemente de la felicidad, esa palabra tan gastada que debería ser un derecho y no una quimera.

En casos graves, el déficit de estima con uno mismo puede degenerar en enfermedades Emocional Mente e incluso físicas.

Algunos seres humanos son más feliz cuando le dirigen, y cuando menos libertad tiene.  

Las personas prefieren tener pocas posibilidades de elección, lo que es cierto, algunas personas viven bajo el apego, algunos hacia la servidumbre, la esclavitud o la tiranía justificándolo como si fuera producto de una inevitable debilidad humana. 

Afirman que el ser humano prefiere tener poca libertad es una gran falsedad, no hay ningún ser vivo que no ame ser libre. 

Es más, cuanta más conciencia se tiene más se aprecia y se ama a la Libertad.

¿Es que el ser humano tiene miedo a tener que decidir y a tomar la responsabilidad de hacerlo? 

¿Y por qué ese miedo? 

El miedo, la culpa y la vergüenza, esto, y la ansiedad que nos provoca, es lo que nos da miedo y es lo que nos hace huir.

No se trata de justificar la pasividad y la sumisión en que muchas personas parecen vivir ante la cantidad de abusos y mentiras que les rodea, sino de denunciar que el cerebro de esas personas puede estar empujándolos, deliberadamente y sin su conocimiento, a actuar así.

Está demostrado que es en un reflejo parecido al de los ratones de laboratorio que saben que pulsando determinado botón reciben una descarga eléctrica o una dosis de comida.

El confort mental -y químico- que proporciona evitar la Disonancia y la culpabilidad, podría ser la explicación también de cosas tan increíbles como que haya partidos totalitarios que ganen elecciones.

 Si bien la sutil amenaza de la Disonancia Cognitiva condiciona nuestra vida individual y colectiva desde hace milenios, no nos hemos quedado cruzados de brazos y hemos aprendido a defendernos.

El precio a pagar por nuestra autonomía como especie ha sido es alto, pero en realidad, el daño no radica tanto en la Disonancia en sí, sinó en los mecanismos de defensa desarrollados en nuestra mente para esquivar la ansiedad que nos produce experimentarla.  

La auto justificación -o autoengaño- es el método más extendido y suele dar excelentes resultados, quién no la ha probado alguna vez. Sin embargo, tiene un efecto secundario muy engorroso, pues ella sola genera una de las mayores cantidades de ese ruido mental que nos mantiene ocupados todos el día

Su Ud. no está de acuerdo con esta afirmación le invito a analizar las conversaciones mentales que su cerebro mantiene -no se sabe con quién- y verá como el binomio culpa-auto justificación es el tema habitual. Nos pasamos el día racionalizando lo que vemos, lo que hacemos, lo que sentimos, lo que decimos...

Esta capacidad es muy útil para un científico en su laboratorio, pongamos por ejemplo, pero no cuando éste se va de vacaciones. 

Una racionalización sin control le puede llevar a sustituir la experiencia por el auto relato mental de la experiencia.

Menos trabajo, ahora ya ni siquiera tenemos que pensar en relatar lo que vemos, el iphone de la compañía del mordisco en la manzana lo hace por nosotros. Progreso. 

Con todo, las consecuencias de la auto justificación son más visibles cuando se proyectan hacia el exterior (entonces el autoengaño desaparece) e invaden el ámbito de las relaciones sociales.

¿Quién no se ha aburrido soberanamente escuchando las interminables justificaciones de su interlocutor? 

La persona que está sólo preocupada en su auto justificación pierde la capacidad de escuchar al interlocutor, pues en vez de intentar entender sus palabras o empatizar con ellas está concentrado en su diálogo interior y en lo siguiente que va a decir

La riqueza de la conversación se pierde y la persona se ve aislada de los pensamientos de los demás, ya que éstos nunca llegan a penetrar la capa más superficial y temporal del pensamiento.

El auto justificación llevada a sus máximos llega hasta el punto de hacer desparecer determinanados eventos que nos generan ansiedad, sea por la Disonancia o por su contenido emocional.

Los científicos han demostrado que la necesidad de justificación pasa por encima de toda verdad. 

En uno de ellos se pedía a un grupo que eligiera una foto de una mujer de entre un grupo de diapositivas según su atractivo. 

Después se la enseñaba de nuevo para que justificara su elección, pero antes se les daba el cambiazo por otra imagen. 

Lo sorprendente es que sólo en contadas ocasiones las personas se daban cuenta del cambiazo, la mayoría justificaban su decisión con vehemencia. 

Justificar y confirmar para evitar la Disonancia Cognitiva nos lleva a mentir, incluso a nosotros mismos.

Con el mecanismo de auto justificación a toda potencia, "desaparecen" eventos completos de nuestra conciencia como por arte de magia. 

"La auto justificación " es tan buena que no sólo sabe como engañarnos fácilmente, sinó que además ha conseguido que seamos nosotros mismos los que lo hagamos.

 Pero nuestra mente dispone de un amplio repertorio de mecanismos de defensa y resistencias capaces de mantenernos alejados de la Disonancia Cognitiva y de la ansiedad pertinente. Otro de ellos es que modificamos nuestro criterio para romper el conflicto que se nos genera ante la igualdad entre dos creencias o comportamientos contrapuestos.

Es una modificación inducida como defensa ante la Disonancia, pero a nosotros nos encanta creer que la hemos tomado con total libertad y autonomía.

La verdad es que las personas nos vendemos por un puñado de endorfinas que calmen nuestra ansiedad.

 "El auto justificador" le encanta generar la Disonancia porque es una manera de amoldar nuestras creencias a sus deseos sin que nos demos cuenta de que estamos siendo inducidos a ello.

 El cerebro humano está sabiamente programado para evitar la ansiedad, un sabio mecanismo de supervivencia como veremos más adelante.

Paradójicamente vivimos en un mundo diseñado para generar esa ansiedad, una sociedad sembrada de oportunidades para caer en contradicciones cognitivas, no hace falta más que ver un noticiario televisivo plagado de noticias que ponen a prueba nuestras creencias y nuestra propia humanidad. 

Por esta razón, casi como un mecanismo de supervivencia, muchas personas optan por la opción cómoda y segura de no plantearse demasiado las cosas.

Como he dicho tantas veces, "nadie dijo que la Verdad fuera fácil" y "auto justificador" se aprovecha de ello.

Conocimiento/Cognición La "Disonancia Cognitiva" tiene la molesta propiedad de expulsarnos de forma brusca de "nuestra amada zona de confort", lo que nos ha llevado a desarrollar multitud de estrategias para evitarlo, hasta el punto en que ha sido pero el remedio que le enfermedad. Son mecanismos conductuales que en nada enriquecen la experiencia de vivir sino todo lo contrario.

Armonía, paz, verdad, felicidad, fuerza, son algunos de los compañeros de viaje que hemos ido perdiendo en el largo camino del exilio.

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