Cuando durante algún evento suceden improvistos; hay una parte del cerebro; el cerebro límbico que se pone en funcionamiento y comienza un diálogo interno implacable, siendo la amígdala uno de los núcleos principales.
Se puede decir que las neuronas de este sector se “encienden”; porque si lo vemos en una resonancia magnética nuclear, literalmente vemos una actividad que se representa por medio de luces que se encienden.
Cuanto más encendidas estén, menos enfocados estamos en lo que estábamos haciendo, peor lo hacemos y comienza a impactar en otras zonas del cerebro que se encargan de llevar a cabo las funciones.
Y es por eso que existe el pánico escénico dejándonos tartamudos en plena función!, o cuando cometemos algún error grosero en algún partido de fútbol y nos cuesta volver a ser quienes somos…
Según los estudios de laboratorios de Neurociencia, Se tardan desde unos 17 minutos, hasta horas! Volver a nuestro centro de seguridad; hay casos que tardan más e incluso llegan a abandonar definitivamente esa actividad ante la imposibilidad de retornar a la seguridad plena. Es decir; nos deja fuera de combate para el resto de la jornada!
Pero eso no termina ahí!, cuando se enciende esta zona del cerebro, comienza a encender otras áreas y todo se vuelve como una bola de nieve rodando barranca abajo y la inevitable avalancha!!
Hay un área: El proceso asociativo parietal y temporal izquierdo que es el centro de las sensaciones y el DOLOR que entran en juego!!! Sentimos sudor FRIO, temblamos, se nos pone la cara colorada, nos ahogamos y sentimos DOLOR!!!.
Si! Sentimos dolor, el cerebro no distingue entre el dolor REAL o el dolor que nos IMAGINAMOS, del dolor de una lesión con el dolor EMOCIONAL!
Solo un tercio del dolor físico es Real, es decir que es transmitido por los nervios sensores del área que se produjo la lesión.
Dos tercios es producto de un diálogo interno que comparamos la última vez que nos pasó lo mismo y quedé fuera… o quedé en ridículo y ahora me está pasando y la gente va a a decir… en el futuro…
Comparamos el pasado, con el presente y el futuro y ahí tenemos la ensalada perfecta del malestar!!!.
La única manera de detener esa ola en el TZUNAMI emocional es que el córtex se haga cargo del asunto antes de que sea tarde!!!
¿Hay alguna fórmula para hacerlo, algún truco, algunos primeros auxilios emocionales? …
Pues SI! Hay muchísimos y muy buenos; y te voy a decir un par.
Pero antes tengo que decirte que solo son efectivos si lo vas a hacer, practicar y ponerlo en funcionamiento.
No vale de nada que le digas a tu mamá, tu hermano, tu cónyuge o tu terapeuta que lo haga por ti, porque vas a seguir padeciendo los embates de tu amígdala!!.
Entonces pon la mano sobre el libro sagrado que más te guste y otro en el corazón de tu consciencia y di en voz alta para que tu Córtex pre frontal lo procese y decida hacerte caso: ¡prometo usar estos trucos para que el torbellino emocional no me deje Knock out en momentos que más lo necesite!
Bien; entonces procedamos al truquillo:
1º La Postura de Peter PAN. Si, leíste bien; PETER PAN ese mocosuelo fanfarrón de calzas verdes y sombrero de punta y que, además, volaba sin alas.
Él se paraba con las pierna separadas (ancho de hombros) pecho hinchado con los brazos en jarra (apoyaba las manos en la cintura con los puños cerrados) barbilla levantada cómo mirando de arriba en posición soberbia!!
Desagradable el chiquilín pero… seguro de sí mismo.
Esto hace que el cerebro haga que el organismo vuelque una hormona llamada Dopamina, aunque también serotonina, y endorfina por el solo hecho de tomar una postura física!! Y así lo comprobaron los laboratorios neurocientíficos.
Antes de andar cuestionando de donde lo sacan esos nerds y todo eso; solo pruébalo y si te da resultado al haberlo practicado unas cuantas veces, úsalo y conviértelo en una herramienta de tu botiquín emocional!
Listo para otra?
2º Cuando nos vamos de foco (Focalizar la Atención), el cerebro utiliza del 80 al 100% de la energía nerviosa en los pensamientos parásitos que rondan aquel altercado y nuestro cerebro reptil (el encargado de nuestra supervivencia) que no sabe de chistes ni de imaginación, ni de irrealidad; se toma todo en serio y para él todo es blanco o negro!!!
Solo recibe una onda de peligro, que estamos en peligro de vida y hay que hacer algo para no morir!!
La adrenalina corre por las venas como ríos de lava y la orden es ! CORRE POR TU VIDA!!! Sal de ahí ya!!! Huye, deja de hacer lo que estás haciendo que vienen tigres salvajes!!!
Y por supuesto dejas de hacer lo que estabas haciendo, mentalmente, aunque sigas estando ahí…ya dejaste de hacerlo.
Es decir sigues jugando pero MAL!!
La treta es sacarte urgente de ese nuevo foco maligno antes de que se haga un remolino que nos succione hasta el fondo del mar embravecido de las emociones!!
Solo haz esto: comienza a contar mentalmente del uno hasta el seis : así
UNO, DOS, TRES, CUATRO, CINCO, SEIS… Muy bien!
Ahora desde ahí en forma descendente:
SEIS, CINCO, CUATRO, TRES, DOS, UNO…muy bien.
Ahora vuelve a subir PRO: no llegues hasta el seis.
UNO, DOS, TRES, CUATRO, CINCO.. ves?, así. Y desde el cinco descendiendo hasta el uno.
CINCO, CUATRO, TRES, DOS, UNO… ahora hasta el CUATRO siempre le restas uno hasta que quede cortito.
UNO, DOS, TRES, CUATRO…
CUATRO, TRES, DOS, UNO…
UNO, DOS, TRES…
TRES, DOS, UNO…
UNO, DOS…
DOS, UNO…
UNO… excelente!! Ahora hasta el seis nuevamente pero cuando regresas le vas quitando uno de abajo.
UNO, DOS, TRES, CUATRO, CINCO, SEIS…
SEIS, CINCO, CUATRO, TRES, DOS,
DOS, TRES, CUATRO, CINCO, SEIS…
SEIS, CINCO, CUATRO, TRES…
TRES, CUATRO, CINCO, SEIS…
SEIS, CINCO, CUATRO..
CUATRO, CINCO, SEIS…
SEIS, CINCO…
CINCO, SEIS…
SEIS… Y vuelves a empezar un par de veces más y tu cerebro va a estar tan entretenido que el foco lo va a poner en eso y no en lo otro; cuanto más lo utilices más efectivo es…
¿Y por qué pasa esto?
Porque el cerebro no puede hacer foco pleno en dos cosas al mismo tiempo. Por eso no podías jugar bien porque estaba focalizado en los pensamientos que te hacían distraerte.
Bueno, nosotros usamos la distracción controlada hacia un foco que no nos llene de cortisol (la hormona que genera un exceso de estrés y anula el rendimiento óptimo) y en 30 segundos podemos volver a lo que estábamos haciendo y volver al foco que necesitamos.
La neurociencia está para darnos más datos del capitán de los órganos, el cerebro.





No hay comentarios.:
Publicar un comentario