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CENTRO INTEGRATIVO: Modelo GRANDSON (A.D)®

viernes, 27 de diciembre de 2019

NEUROFISIOLOGÍA DE LA ATENCIÓN... LA INFLUENCIA DE LA MENTE EN LA FOCALIZACIÓN...

NEUROFISIOLOGÍA DE LA ATENCIÓN... 

LA INFLUENCIA DE LA MENTE EN LA FOCALIZACIÓN... 

Este es un documento que les servirá mucho si están en busca de información sobre la atención y los procesos neurofisiológicos, también como afecta en el aprendizaje. 



La atención no es concepto único, sino que es el nombre atribuido a una serie de fenómenos, para esta ocasión la podemos definir como la capacidad de aplicar voluntariamente el entendimiento a un objetivo, tenerlo en cuenta o en consideración. 



Este fenómeno a sido investigado y definido por varios autores entre ellos destacaremos a Reategui (1999) quien señala que la atención es un proceso discriminativo y complejo que acompaña todo el procesamiento cognitivo, además es el responsable de filtrar información e ir asignando los recursos para permitir la adaptación interna del organismo en relación a las demandas externas. 



Otros autores consideran que la atención es un mecanismo, va a poner en marcha a los procesos que intervienen en el procesamiento de la información, participa y facilita el trabajo de todos los procesos cognitivos, regulando y ejerciendo un control sobre ellos (García, 1997; Rosselló, 1998; Ruiz-Vargas, 1987). Para Rubenstein (1982) la atención modifica la estructura de los procesos neuro mentales, haciendo que estos aparezcan como actividades orientadas a ciertos objetos, lo que se produce de acuerdo al contenido de las actividades planteadas que guían el desarrollo de los procesos psíquicos, siendo la atención una faceta de los procesos neuro mentales. 



Existen determinantes que pueden afectar o favorecer la atención de las personas. 



Estos pueden ser: 



Determinantes externos que son aquellos que proceden del medio y posibilitan que el individuo mantenga la atención hacia los estímulos que se proponen. 



Dentro de los cuales podemos mencionar: 



El cambio: Siempre que se nos presenta un cambio que modifica nuestro campo de percepción, nuestra mente es atrapada por los estímulos que modifican la situación de estabilidad. 



Potencia del estímulo: Esto queda evidenciado cuando se nos presenta un sonido de gran intensidad y es capaz de atraer nuestra atención, lo mismo sucede con los colores intensos con respecto a los tonos más suaves. 



El tamaño: Este determinante posee menos atractivo que el cambio o que la potencia del estímulo. 



La publicidad lo emplea con gran eficacia. 



La repetición: Un estímulo débil, pero que se repite constantemente, puede llegar a tener un impacto de gran fuerza en la atención. 



El movimiento: los objetos que se encuentran en movimiento son más atrayentes para las personas, por más mínimo que sea ese movimiento. 



El contraste: Cuando un estímulo contrasta con los que le rodean, llama más la atención. 



Organización estructural: Los estímulos que se presentan deben estar organizados y jerarquizados, de manera que posibiliten recibir correctamente la información. 



También encontramos los determinantes internos, que son aquellos que son propios del individuo y condicionan aún más, no solo la capacidad y desarrollo de la atención, sino también su rendimiento. 



Entre ellos están: 



La emoción: Los estímulos que provocan emociones de mayor intensidad tienden a atraer la atención del sujeto que los percibe. 



El estado orgánico: Este factor se relaciona con las pulsiones que experimenta el individuo al momento de recibir la estimulación. 



El interés: Esto se refiere a aquello que atrae la atención en función de los intereses que cada individuo presente. 



La sugestión social: Puede llegar a atraer la atención de otras personas por invitación, que es más que por simple imitación. 



El curso del pensamiento: Independientemente de las pulsiones o de los intereses del individuo, si el curso de su pensamiento se encuentra siguiendo ciertas ideas y un estímulo relacionado se le presenta en ese momento, este último captará su atención en forma inmediata. 



Como hemos visto que la característica de la atención es principalmente la orientación seleccionadora, pero no es la única ya que también podemos mencionar como característica la concentración, la distribución, la estabilidad y el oscilamiento. 



La concentración de la atención se manifiesta por su intensidad y por su resistencia a desviar la atención a otros objetos o estímulos secundarios, la cual se identifica con el esfuerzo que deba poner una persona más que por el estado de vigilia. 



Si hay menos objetos que atender mayor será la concentración de la persona. 



Es la propiedad más destacada y ha caracterizado a las mentes más lúcidas. 



Supone estar inmerso física, y neuro mentalmente en el tema, idea u objeto atencional con exclusión absoluta de todo lo demás. 

La distribución de la atención se manifiesta durante cualquier actividad y consiste en conservar al mismo tiempo en el centro de atención varios objetos o situaciones diferentes. 



Cuando los objetos se encuentran más vinculados entre sí, será más fácil la distribución de la atención. 



Está característica está vinculada a la relación de la cantidad de tareas que podemos realizar al mismo tiempo. 



La estabilidad de la atención se logra de mejor manera cuando descubrimos en el objeto nuevas facetas, aspectos y relaciones. 



En la educación la estabilidad depende de condiciones como el grado de dificultad de la materia, la peculiaridad y familiaridad con ella, el grado de comprensión, la actitud y la fuerza de interés de la persona con respecto a la materia. 



La última característica de la atención es la oscilación, para Celada (1990) el cambio de la atención es intencional lo cual se diferencia de la simple desconexión o distracción, dicho cambio proviene del carácter de los objetos que intervienen, de esta forma siempre es más difícil cambiar la atención de un objeto a otro cuando la actividad precedente es más interesante que la actividad posterior. 



Existen variados tipos de atención, estos están clasificados por criterios, para que queda más claro a continuación presentaremos un cuadro de la clasificación de la atención. 




Criterios de clasificación 

Clasificación 


Mecanismos implicados. 

Selectiva, dividida, sostenida. 


Grado de control voluntario. 

Involuntaria, voluntaria. 


Objeto al que va dirigido. 

Externa interna. 


Modalidad sensorial implicada. 

Visual, auditiva. 


Amplitud e intensidad. 

Global, selectiva. 


Amplitud y control que se ejerce. 

Concentrada, dispersa. 




De estas clasificaciones mencionadas definiremos solo algunas. 



La atención selectiva corresponde a la habilidad de una persona para responder a los aspectos esenciales de una tarea o situación y pasar por alto o abstenerse de hacer caso a aquellas que son irrelevantes. 



La atención dividida dice relación con la capacidad de atender a más de un estímulo a la vez, esta capacidad es muy importante para el aprendizaje, ya que dentro del contexto escolar encontraremos una sobre carga de estímulos que se le presentaran al aprendiz. 



La atención sostenida es cuando un individuo debe preocuparse de realizar solo una tarea por un tiempo prolongado, podemos ver claramente como actúa la concentración y la estabilidad entre las características de la atención. 



La atención involuntaria está relacionada con la aparición de un estímulo nuevo, fuerte y significativo. 



Este tipo de atención tiende a ser pasiva y emocional, ya que la persona no se esfuerza ni orienta su actividad hacia el objeto o situación, tampoco está relacionada con las necesidades, intereses y motivos de la persona. 



Por último, la atención voluntaria se desarrolla en la niñez con la adquisición del lenguaje y las experiencias escolares. 



Esta atención se desarrolla a partir de la involuntaria. 



Son las motivaciones internas las que activan nuestra atención hacia un objeto determinado. 



Su esencia está constituida por focalizar concentración y conciencia. 



La atención y sus elementos neurofisiológicos: 



Debemos decir que la atención no es una actividad aislada, sino que se relaciona directamente con los procesos neuro mentales a través de los cuales se hace notar. 



Esta actúa como un mecanismo vertical, que controla y facilita la activación y el funcionamiento de dichos procesos. 



La motivación y la emoción han sido consideradas como factores claves en la atención, de este modo un estado de alerta de interés y motivación estrecha nuestro foco atencional. 



Disminuyendo la capacidad de atención dividida, así como el tono afectivo de los estímulos que nos llegan y nuestros sentimientos hacia ellos contribuyen a determinar cuál va a ser nuestro foco de atención prioritario. 



La atención, motivación y emoción se encuentran relacionadas desde el punto de vista neurobiológico. 



El Sistema Activador Reticular Ascendente (SARA) que activa el mecanismo atencional, establece estrechas relaciones neuroanatómicas con el Hipotálamo, que es el centro motivacional por excelencia y forma parte del cerebro de las emociones al estar integrada en el sistema límbico. 



Además, el Sistema Activador Reticular Ascendente es también responsable de procesos motivacionales y emocionales por la implicación de vías catecolaminérgicas en los tres procesos. 



La atención ha sido concebida en muchas ocasiones como una propiedad o atributo de la percepción, gracias a la cual seleccionamos más eficazmente la información que nos es relevante. 



Se producen dos efectos principales entre atención y percepción: primero hace que se perciban los objetos con mayor claridad y segundo que la experiencia perceptiva no se presente de forma desorganizada, sino que, al excluir y seleccionar datos, estos se organicen en términos de figura (forma) y fondo. 



En muchos casos la atención actúa de manera inconsciente iniciando en el hemisferio cerebral izquierdo y es mantenida en el hemisferio derecho. 



La atención es un estado neurocognitivo cerebral de preparación que precede a la percepción y a la acción, y el resultado de una red de conexiones corticales y subcorticales de predominio hemisférico derecho. 



La atención focaliza selectivamente nuestra consciencia para filtrar el constante fluir de la información sensorial, resolver la competencia entre los estímulos para su procesamiento en paralelo, y reclutar y activar las zonas cerebrales para temporizar las respuestas apropiadas. 



Desde un punto de vista neurofuncional se revisa y describe la atención como una función cerebral regulada por tres sistemas entrelazados: de alerta o “arousal”, suministrador del tono atencional, dependiente de la integridad del sistema reticular mesencefálico y sus conexiones; de atención posterior o de selectividad perceptiva, dependiente de la integridad de zonas del córtex parietal posterior derecho y sus conexiones; y, de atención anterior o atención supervisora y reguladora de la atención deliberada, integrado principalmente por zonas del cingulado anterior y prefrontales laterales y sus conexiones. 



Aunque la atención es una función bilateralizada, cada hemisferio estaría funcionalmente especializado. 



El hemisferio izquierdo ejerce un control unilateral (contralateral) y el hemisferio derecho un control bilateral, además de regular el sistema de “arousal” y mantener el estado de alerta. 



De ahí, y sumado al importante papel regulador del córtex frontal y sus conexiones con el estriado, se ha llegado a afirmar que la regulación “princeps” de la atención descansa sobre el sistema frontoestriado del hemisferio derecho, a través de vías noradrenérgicas y, en menor medida, serotoninérgicas; mientras el hemisferio izquierdo utilizaría vías dopaminérgicas y, en menor medida, colinérgicas. 



El hemisferio derecho a través de vías noradrenérgicas se hallaría mejor capacitado para regular la atención selectiva. Para Heilman et el papel dominante del hemisferio derecho sobre la atención es aún más sobresaliente, ya que, aunque cada hemisferio regula su propia activación, el hemisferio derecho puede activar al hemisferio izquierdo en mejor medida que lo haría el izquierdo sobre el derecho. 



Luria dice lo siguiente: “Las funciones mentales como sistemas funcionales complejos no pueden localizarse como zonas restringidas del cortex o en grupos de células aisladas, sino que deben estar organizadas en sistemas de zonas que trabajan concertadamente, cada una de las cuales ejerce su papel dentro del sistema funcional” (1988). 



Desde el punto de vista neuro mental, la atención viene a ser la expresión del trabajo del Sistema Activador Reticular Ascendente (SARA) y de los hemisferios cerebrales, sincronizados por la actividad de los lóbulos pre-frontales. 



El Sistema Activados Reticular, con sus fibras ascendentes y descendentes constituye un aparato neurofisiológico (mente-cuerpo) que pone de manifiesto una de las formas de reflejo señaladas inicialmente por Pavlov y luego por Luria, conocida como el reflejo de orientación o la respuesta de orientación. 



Dicho reflejo se caracteriza por una serie de reacciones electrofisiológicas, vasculares y motoras evidentes, como la vuelta de ojos y cabeza hacia el lado donde se halla el nuevo objeto, reacciones de alerta y escucha, alteraciones de respiración y del ritmo cardiaco, disminución o cese de toda actividad irrelevante. 



Estos fenómenos pueden ser observados siempre que surge una reacción de alerta o reflejo de orientación, suscitada por la aparición de un estímulo nuevo, esencial o significativo para un individuo. 



Por otro lado, el tallo cerebral y el sistema activador reticular ascendente es el responsables del estado general de vigilia, indispensable para la activación atencional. 



Otras estructuras cerebrales que contribuyen con el reconocimiento selectivo de un estímulo particular y la inhibición de respuestas a estímulos secundarios son el cortex límbico y la región frontal, esta última encargada de preservar la conducta programada. 



Disfunciones o lesiones en estos circuitos afectan significativamente la capacidad atencional. 



La atención en el aprendizaje: 



Una vez que hemos comprendido cómo funciona el proceso de atención a nivel neurofisiológico, podremos describir qué relación tiene la atención con el aprendizaje de nueva información. 



El aprendizaje es el proceso por el cual adquirimos una determinada información y la almacenamos, para poder utilizarla cuando nos parece necesaria. 



Esta utilización puede ser mental o instrumental, en cualquier caso, el aprendizaje exige que la información nos penetre a través de nuestro sentido, sea procesada y almacenada en nuestro cerebro, y pueda después ser evocada o recordada para, finalmente, ser utilizada si se la requiere. 



Por ello, los cuatro procesos que consideramos esenciales, son la atención, la memoria, la motivación y la comunicación. 



Mediante los sistemas que nuestro cerebro posee para regular la atención, los objetos y acontecimientos externos (visuales, auditivos, etc.) primero evocan o llaman nuestra atención, haciendo que nos orientamos hacia algo concreto y nos desentendamos de los demás estímulos; así estamos preparados para captar el mensaje que nos llega. 



En una segunda fase, si ese acontecimiento o mensaje continúan y consideramos que vale la pena seguir recibiéndolos, ponemos de nuestra parte y mantenemos la atención, la prestamos. Y si nos interesa en grado superlativo, nuestra atención se enfrasca en el objeto. 



Nuestros intereses (motivación, afecto) van a influir decisivamente en la operatividad de nuestra atención. 



Pues bien, en la atención intervienen varias áreas y núcleos del cerebro. 



Unos están relacionados con las áreas responsables de recibir y, sobre todo, de integrar la información que nos llega por los sentidos. 



Es por ello tan importante que en el proceso de enseñanza aprendizaje los aprendiz tengan la motivación de aprender y de adquirir los contenidos entregados por el docente. 



Existen diversos trastornos que pueden afectar la atención, y a su vez al aprendizaje. 



El más común y tratado en el ámbito escolar es el Trastorno por Déficit Atencional. 



En esta ocasión definiremos este trastorno de acuerdo a lo que menciona el manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-VI). 



Existen 1 o 2: 



1. seis (o más) de los siguientes síntomas de desatención han persistido por lo menos durante 6 meses con una intensidad que es desadaptativa e incoherente en relación con el nivel de desarrollo: 



Desatención: 



(a) a menudo no presta atención suficiente a los detalles o incurre en errores por descuido en las tareas escolares, en el trabajo o en otras actividades 

(b) a menudo tiene dificultades para mantener la atención en tareas o en actividades lúdicas 

(c) a menudo parece no escuchar cuando se le habla directamente 

(d) a menudo no sigue instrucciones y no finaliza tareas escolares, encargos, u obligaciones en el centro de trabajo (no se debe a comportamiento negativista o a incapacidad para comprender instrucciones) 

(e) a menudo tiene dificultades para organizar tareas y actividades 

(f) a menudo evita, le disgusta o es renuente en cuanto a dedicarse a tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido (como trabajos escolares o domésticos) 

(g) a menudo extravía objetos necesarios para tareas o actividades (p. ej. juguetes, ejercicios escolares, lápices, libros o herramientas) 

(h) a menudo se distrae fácilmente por estímulos irrelevantes 

(i) a menudo es descuidado en las actividades diarias 



2. seis (o más) de los siguientes síntomas de hiperactividad-impulsividad han persistido por lo menos durante 6 meses con una intensidad que es desadaptativa e incoherente en relación con el nivel de desarrollo: 



Hiperactividad 



(a) a menudo mueve en exceso manos o pies, o se remueve en su asiento 

(b) a menudo abandona su asiento en la clase o en otras situaciones en que se espera que permanezca sentado 

(c) a menudo corre o salta excesivamente en situaciones en que es inapropiado hacerlo (en adolescentes o adultos puede limitarse a sentimientos subjetivos de inquietud) 

(d) a menudo tiene dificultades para jugar o dedicarse tranquilamente a actividades de ocio 

(e) a menudo "está en marcha" o suele actuar como si tuviera un motor 

(f) a menudo habla en exceso Impulsividad 

(g) a menudo precipita respuestas antes de haber sido completadas las preguntas 

(h) a menudo tiene dificultades para guardar tumo 

(i) a menudo interrumpe o se inmiscuye en las actividades de otros (p. ej. se entromete en conversaciones o juegos) 



B. Algunos síntomas de hiperactividad-impulsividad o desatención que causaban alteraciones estaban presentes antes de los 7 años de edad. 

C. Algunas alteraciones provocadas por los síntomas se presentan en dos o más ambientes (p. ej., en la escuela [o en el trabajo] y en casa). 

D. Deben existir pruebas claras de un deterioro clínicamente significativo de la actividad social, académica o laboral. 

E. Los síntomas no aparecen exclusivamente en el transcurso de un trastorno generalizado del desarrollo, esquizofrenia u otro trastorno psicótico, y no se explican mejor por la presencia de otro trastorno mental (p. ej., trastorno del estado de ánimo, trastorno de ansiedad, trastorno disociativo o un trastorno de la personalidad). 

Es de esta forma como podemos detectar un aprendiz presenta el déficit de atención. 


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