
Somos Inducibles e Influenciables
El único objetivo de mostrarle al otro nuestras razones hacemos estudios de mercado y planeaciones estratégicas que ayuden a que el comportamiento y la idea de una persona cambie y un producto se posicione en su mente. No se tratan de imágenes subliminales, tampoco de un tipo de programación neurolingüística que nos adapte para considerar verdaderas ciertas explicaciones lógicas de la mente, pero es verdad que somos bastante Inducibles e Influenciables.
Algunos experimentos han demostrado que nuestro cerebro está tan concentrado en captar un sólo estímulo que pasamos desapercibido lo que hay más allá, pero sobre todo ha probado que somos influenciables ante los juicios de otras personas. Si la mayoría dice "verde", tendemos a creerlo aunque al principio estuviéramos seguros de que era "rojo" y lo más terrible, si nos encontramos ante una figura de autoridad y nos pide algo, solemos dejar de razonar para comenzar a realizar lo que nos pidió, sin importar que sea matar o herir a alguien, eso no lo digo yo, sino Hannah Arendt y fue criticada por toda una generación por esta aseveración hasta que la neurociencia la comprobó.
Inventar nuestras memorias
Solemos creer entonces que el único lugar seguro es nuestra mente, pero la neurociencia indica todo lo contrario. La mayoría de las personas dudan de los sucesos que ocurrieron en su memoria que se basan siempre en el pasado. Esos que pudieron ser vistos, dichos, hechos, pero que también sólo pudieron ser soñados o imaginados. La verdad es que la memoria sólo almacena pequeños elementos significativos de los recuerdos, ideas generales que permiten reconstruir o inferir el resto, pero cuando eso ocurre, podemos elaborar recuerdos falsos en esos detalles que no existen.
Recordar a alguien en un contexto no siempre es real
En 1975, el psicólogo australiano Donald M. Thomson participó en un programa de televisión para discutir patrones psicológicos. Él no sabía mucho del público que estaba presente o de aquellos que lo veían, pero al día siguiente, la policía lo detuvo. Una mujer aseguró que alguien la había violado y dejado inconsciente en su apartamento y aseguraba que Thomson había sido quien la había atacado. Él no sabía qué ocurría, pero su coartada era haber estado en el programa de televisión al momento en el que el ataque se perpetuó. Al parecer, la víctima lo había visto justo antes de que la mala suerte entrara a su hogar y confundió la cara del psicólogo con la del hombre que la violó.
La incorrecta memoria
Este es uno de los más grandes pecados de la memoria según el especialista Daniel L. Schacter: somos capaces de crear memorias que son falsas. Cuando algo que no existe se le atribuye a algo verdadero puede ocurrir este fenómeno porque la memoria se empieza a distorsionar con el tiempo, el espacio y las circunstancias.
La mayoría de estas atribuciones falsas ocurren todos los días y no pasa nada.
El único objetivo de mostrarle al otro nuestras razones hacemos estudios de mercado y planeaciones estratégicas que ayuden a que el comportamiento y la idea de una persona cambie y un producto se posicione en su mente. No se tratan de imágenes subliminales, tampoco de un tipo de programación neurolingüística que nos adapte para considerar verdaderas ciertas explicaciones lógicas de la mente, pero es verdad que somos bastante Inducibles e Influenciables.
Algunos experimentos han demostrado que nuestro cerebro está tan concentrado en captar un sólo estímulo que pasamos desapercibido lo que hay más allá, pero sobre todo ha probado que somos influenciables ante los juicios de otras personas. Si la mayoría dice "verde", tendemos a creerlo aunque al principio estuviéramos seguros de que era "rojo" y lo más terrible, si nos encontramos ante una figura de autoridad y nos pide algo, solemos dejar de razonar para comenzar a realizar lo que nos pidió, sin importar que sea matar o herir a alguien, eso no lo digo yo, sino Hannah Arendt y fue criticada por toda una generación por esta aseveración hasta que la neurociencia la comprobó.
Inventar nuestras memorias
Solemos creer entonces que el único lugar seguro es nuestra mente, pero la neurociencia indica todo lo contrario. La mayoría de las personas dudan de los sucesos que ocurrieron en su memoria que se basan siempre en el pasado. Esos que pudieron ser vistos, dichos, hechos, pero que también sólo pudieron ser soñados o imaginados. La verdad es que la memoria sólo almacena pequeños elementos significativos de los recuerdos, ideas generales que permiten reconstruir o inferir el resto, pero cuando eso ocurre, podemos elaborar recuerdos falsos en esos detalles que no existen.
Recordar a alguien en un contexto no siempre es real
En 1975, el psicólogo australiano Donald M. Thomson participó en un programa de televisión para discutir patrones psicológicos. Él no sabía mucho del público que estaba presente o de aquellos que lo veían, pero al día siguiente, la policía lo detuvo. Una mujer aseguró que alguien la había violado y dejado inconsciente en su apartamento y aseguraba que Thomson había sido quien la había atacado. Él no sabía qué ocurría, pero su coartada era haber estado en el programa de televisión al momento en el que el ataque se perpetuó. Al parecer, la víctima lo había visto justo antes de que la mala suerte entrara a su hogar y confundió la cara del psicólogo con la del hombre que la violó.
La incorrecta memoria
Este es uno de los más grandes pecados de la memoria según el especialista Daniel L. Schacter: somos capaces de crear memorias que son falsas. Cuando algo que no existe se le atribuye a algo verdadero puede ocurrir este fenómeno porque la memoria se empieza a distorsionar con el tiempo, el espacio y las circunstancias.
La mayoría de estas atribuciones falsas ocurren todos los días y no pasa nada.
Es algo que le pasa a todas las personas: cuando alguien dice que leyó algo pero en realidad se lo dijo alguien más, por ejemplo. En un estudio con participantes que tenían una memoria "normal", los científicos les hicieron creer que obtuvieron un hecho del periódico cuando en realidad los investigadores se los habían dado.
También ocurre cuando una cara se percibe en un contexto en el que no estaba, como en el caso de Donald Thomson, y es que diferentes estudios han demostrado que las memorias se mezclan y así, las caras y las circunstancias se crean de pronto.
También ocurre cuando una cara se percibe en un contexto en el que no estaba, como en el caso de Donald Thomson, y es que diferentes estudios han demostrado que las memorias se mezclan y así, las caras y las circunstancias se crean de pronto.
"Al final del experimento algunos de los sujetos podían 'recordar' detalles de la memoria falsa y hasta podían describir las emociones que sintieron".
El caso más extremo es cuando se imagina un evento que para nada ocurrió. Los investigadores Goff y Roediger demostraron qué tan fácil nuestra memoria puede transformar la fantasía en realidad. Se les pedía a los participantes que se imaginaran actuando una acción o que la hicieran.
La acción era simplemente romper un palillo, por ejemplo. Un tiempo después se les pedía exactamente lo mismo. Más tarde, les preguntaron si hicieron o sólo imaginaron la acción. Aquellos que la imaginaron creían con fervor que la habían realizado.
Entonces, tal vez las palabras de Goebbels no sean tan falaces como creíamos: "Una mentira repetida mil veces se convierte en verdad" y probablemente no sea una realidad tangible y mucho menos algo que ocurrirá, pero sí la idea mental de que así fue.
Entonces, tal vez las palabras de Goebbels no sean tan falaces como creíamos: "Una mentira repetida mil veces se convierte en verdad" y probablemente no sea una realidad tangible y mucho menos algo que ocurrirá, pero sí la idea mental de que así fue.
Experiencias que nunca sucedieron
La psicóloga Elizabeth Lotus, de la Universidad de California, es una de las investigadoras más famosas en cuanto a memorias falsas. En uno de sus experimentos logró que las personas creyeran que cuando eran niños habían tenido una experiencia que nunca sucedió: se les dieron tres historias verídicas sobre algún hecho de su infancia, también les dieron una historia completamente falsa. Al final del experimento, algunos de los sujetos podían "recordar" detalles de la memoria falsa y hasta podían describir las emociones que experimentaron.
Muchos desacreditaron el experimento y la psicóloga realizó otro: manipuló una fotografía de la infancia de los participantes. Una de ellas, por ejemplo, mostraba a uno de los participantes abrazado a su padre frente a su casa, la foto se alteró y los mostraba en un globo aerostático. El evento nunca había sucedido, pero cuando se les pidió que recordaran dicho evento, el 50% pudo dar detalles de éste y uno de los participantes aseguró haber visto su escuela desde el aire.
Lo más asombroso fue cuando Lotus logró que sus participantes dijeran que habían sido testigos de una posesión demoniaca en su niñez, la menos probable de las opciones según las mismas afirmaciones de los entrevistados. La psicóloga les dio un "reporte científico" en el que se describían casos "reales" de posesiones y se aseguraba que era un evento bastante común. Los entrevistados al final decían que muy probablemente habían sido testigos de una.
El plagio sin malas intenciones
Solemos creer también que tenemos ideas brillantes aunque alguien más lo haga. "El plagio sin malas intenciones", aquella idea que consideramos nuestra y no recordamos que alguien más nos la dijo. Se ha encontrado que las personas, sin darse cuenta, plagian a otros un 4 % de las ocasiones y a veces, hasta un 27 %.
Inception
Las ideas que nos plantearon en "Inception" como un sueño ficticio que no podría ocurrir, son mucho más reales de lo que creemos. Aunque algunas memorias tienen base en la realidad, también se pueden crear algunas completamente falsas. Durante los 60 y 70, los psicólogos descubrieron una manera de reproducir estas memorias falsas en un laboratorio: en el estudio dirigido por James Deese y John Hopkins, se le daba a los participantes una lista con palabras relacionadas semánticamente: rojo, azul, café, verde.
Después debían repetirlas, pero los participantes en lugar de sólo decir las que les habían dado en un principio, recordaban otras como morado o rosa.
"Una parte de nosotros puede ser fabricada y falsa".
En procedimientos más complicados, el hallazgo fue el mismo. Aunque el comportamiento de cualquiera puede cambiar en un laboratorio y se asevera que en la vida real sería imposible conseguirlo, los psicólogos Brown y Marsh encontraron que algunas personas pueden ser inducidas a pensar que visitaron un lugar que no les resulta familiar con sólo ver fotos de la locación.
Creemos acumular nuestras experiencias y memorias de manera efectiva porque lo que somos, al menos parcialmente, se trata de aquello que nos ocurrió. Sin embargo, una parte de nosotros puede ser fabricada y falsa (de algún modo). Nuestra realidad entonces puede estar formada tanto por nuestras memorias reales como de nuestros sueños.
Estudios recientes aseguran que con el tiempo será posible implantar memorias falsas y esas personas orientarán su conducta con base en ese recuerdo. No de la magnitud de la película "Inception", pero sí con cambios en la elección de ciertas cosas. La habilidad de extraer, abstraer y generalizar nuestra experiencia nos permite aplicar lecciones que aprendimos de alguna forma, sin estar seguros cuál de las dos es. Tenemos la esencia y a veces eso es lo más importante.
1. Distracción
Es uno de los elementos básicos para manipular: desviar la atención de lo realmente importante mediante una inundación constante de distractores o informaciones insignificantes. El conocimiento se hace efímero y lo indispensable se pierde entre las emociones ¿Te suena a los noticiarios más importantes del país hablando del secuestro de una pequeña niña?
2. Crear problemas y después ofrecer soluciones
Crear un problema para causar cierta reacción y después ofrecer una solución. Por ejemplo: dejar que los manifestantes hagan disturbios para que más tarde, las personas se quejen y pidan leyes de seguridad más firmes.
3. Gradualidad
Aplicar una ley drástica podría traer el descontento de millones de personas, y por eso se aplica gradualmente por años consecutivos y así, las personas no resentirán un cambio tan drástico: salario mínimo, desempleo, privatización, aumento a la canasta básica, aumento de gasolina. Cambios que hubieran causado una revolución si se aplicaban en una sola ocasión. Sencillo si consideramos el neoliberalismo en América Latina.
4.Diferir
Una aplicación futura "dolorosa e innecesaria", porque es mucho más sencillo aceptar un sacrificio futuro que algo inmediato. Esto porque las personas consideran que tal vez, todo vaya mejor mañana. Piensan, seguramente, que la vida no puede ir peor hasta que va peor.
5. Un tono infantil
Según este texto, Chomsky asevera que cuando uno se dirige a una persona como si fuera pequeño, la sugestión es grande y habrá más probabilidad de una respuesta favorable, desprovista de sentido crítico. Tal vez por eso los comerciales opten por una voz suave en lugar de una grave.
6. Apelar a las emociones antes que a la reflexión
Limitar un análisis racional y crítico a través de utilizar las emociones básicas del ser humano. Lograr conectar, disuadir y así, lograr abrir la puerta inconsciente a las ideas, deseos, anhelos o miedos. Es por esta razón que las telenovelas funcionan tan bien.
7. Ignorancia
La calidad de la educación básica debe ser ínfima. Personas pobres y mediocres que se dejen guiar por sus instintos básicos y más inmediatos, son una mejor presa que los que estudian. Es mejor no saber que nos roban, no conocer lo mal que está el mundo. “Yo por eso no prendo las noticias" y otras frases célebres de las personas.
8. Estimular al público para que sea complaciente
Caricaturas, programas de televisión y de radio, todos convergen para que sea una moda ser estúpido, vulgar e inculto. "No me gusta leer", una de las frases que más veces hemos escuchado en la primaria, y para sentirnos parte de eso, nosotros también decimos que no nos gusta.
9. Autoculpabilidad
Hacer creer a alguien que él es la causa de sus desgracias. Que es infeliz porque su inteligencia le prohíbe acceder a algo más, que no se esfuerza y el individuo se culpa y se vuelve inválido, deja de ser parte de la acción para entrar en un estado de calma. Nos hacemos más mediocres y perezosos y por eso cientos de personas que no se levantan de sus sillones.
10. Conocer a los individuos
Estudios de mercado, la biología, la psicología, ahora los demás conocen mejor nuestro comportamiento que nosotros mismos. Y sin querer, nos convertimos en patrones repetibles y seres que siguen a otros modelos aspiracionales, aunque no lo queramos.
“Para quienes escalamos a la cima de la cadena alimenticia, no puede haber piedad; sólo hay una regla: cazar o ser cazado”. Dicen que el mundo es una jungla en la que luchamos por sobrevivir, que en la vida hay que cazar para no ser cazado, por lo que siempre debemos buscar esa ventaja sobre las otras personas, no como una forma de aprovecharnos, sino para que nuestra ingenuidad no nos cueste dinero, trabajo o algo más. Es importante estar activos, atentos e informados. Lamentablemente eso de pensar con una cabeza fría es mucho más difícil de lo que parece.
Cómo ser inducibles e Influenciables a través de la emoción
Nuestro primer sistema es el que siempre actúa primero, es el de nuestros instintos y es con el que juzgamos cuando conocemos algo. El segundo actúa después del primero y es mucho más tardado. Cuando conocemos a alguien tenemos una primera impresión que puede cambiar con el tiempo, ese es el ejemplo perfecto del trabajo de estos sistemas.
Podemos creer que no, pero según el psicólogo Bart Schutz, nuestro cerebro no es racional, nuestro cerebro está racionalizando. Nuestras opciones siempre van cargadas de una emoción, es por eso que nuestro estado de ánimo afectará nuestra toma de decisiones y mientras más lo tengamos en cuenta, más fácil será evitar ser manipulados mediática y comercialmente o incluso nos permitirá ser los que manipulen.
"Una parte de nosotros puede ser fabricada y falsa".
En procedimientos más complicados, el hallazgo fue el mismo. Aunque el comportamiento de cualquiera puede cambiar en un laboratorio y se asevera que en la vida real sería imposible conseguirlo, los psicólogos Brown y Marsh encontraron que algunas personas pueden ser inducidas a pensar que visitaron un lugar que no les resulta familiar con sólo ver fotos de la locación.
Creemos acumular nuestras experiencias y memorias de manera efectiva porque lo que somos, al menos parcialmente, se trata de aquello que nos ocurrió. Sin embargo, una parte de nosotros puede ser fabricada y falsa (de algún modo). Nuestra realidad entonces puede estar formada tanto por nuestras memorias reales como de nuestros sueños.
Estudios recientes aseguran que con el tiempo será posible implantar memorias falsas y esas personas orientarán su conducta con base en ese recuerdo. No de la magnitud de la película "Inception", pero sí con cambios en la elección de ciertas cosas. La habilidad de extraer, abstraer y generalizar nuestra experiencia nos permite aplicar lecciones que aprendimos de alguna forma, sin estar seguros cuál de las dos es. Tenemos la esencia y a veces eso es lo más importante.
1. Distracción
Es uno de los elementos básicos para manipular: desviar la atención de lo realmente importante mediante una inundación constante de distractores o informaciones insignificantes. El conocimiento se hace efímero y lo indispensable se pierde entre las emociones ¿Te suena a los noticiarios más importantes del país hablando del secuestro de una pequeña niña?
2. Crear problemas y después ofrecer soluciones
Crear un problema para causar cierta reacción y después ofrecer una solución. Por ejemplo: dejar que los manifestantes hagan disturbios para que más tarde, las personas se quejen y pidan leyes de seguridad más firmes.
3. Gradualidad
Aplicar una ley drástica podría traer el descontento de millones de personas, y por eso se aplica gradualmente por años consecutivos y así, las personas no resentirán un cambio tan drástico: salario mínimo, desempleo, privatización, aumento a la canasta básica, aumento de gasolina. Cambios que hubieran causado una revolución si se aplicaban en una sola ocasión. Sencillo si consideramos el neoliberalismo en América Latina.
4.Diferir
Una aplicación futura "dolorosa e innecesaria", porque es mucho más sencillo aceptar un sacrificio futuro que algo inmediato. Esto porque las personas consideran que tal vez, todo vaya mejor mañana. Piensan, seguramente, que la vida no puede ir peor hasta que va peor.
5. Un tono infantil
Según este texto, Chomsky asevera que cuando uno se dirige a una persona como si fuera pequeño, la sugestión es grande y habrá más probabilidad de una respuesta favorable, desprovista de sentido crítico. Tal vez por eso los comerciales opten por una voz suave en lugar de una grave.
6. Apelar a las emociones antes que a la reflexión
Limitar un análisis racional y crítico a través de utilizar las emociones básicas del ser humano. Lograr conectar, disuadir y así, lograr abrir la puerta inconsciente a las ideas, deseos, anhelos o miedos. Es por esta razón que las telenovelas funcionan tan bien.
7. Ignorancia
La calidad de la educación básica debe ser ínfima. Personas pobres y mediocres que se dejen guiar por sus instintos básicos y más inmediatos, son una mejor presa que los que estudian. Es mejor no saber que nos roban, no conocer lo mal que está el mundo. “Yo por eso no prendo las noticias" y otras frases célebres de las personas.
8. Estimular al público para que sea complaciente
Caricaturas, programas de televisión y de radio, todos convergen para que sea una moda ser estúpido, vulgar e inculto. "No me gusta leer", una de las frases que más veces hemos escuchado en la primaria, y para sentirnos parte de eso, nosotros también decimos que no nos gusta.
9. Autoculpabilidad
Hacer creer a alguien que él es la causa de sus desgracias. Que es infeliz porque su inteligencia le prohíbe acceder a algo más, que no se esfuerza y el individuo se culpa y se vuelve inválido, deja de ser parte de la acción para entrar en un estado de calma. Nos hacemos más mediocres y perezosos y por eso cientos de personas que no se levantan de sus sillones.
10. Conocer a los individuos
Estudios de mercado, la biología, la psicología, ahora los demás conocen mejor nuestro comportamiento que nosotros mismos. Y sin querer, nos convertimos en patrones repetibles y seres que siguen a otros modelos aspiracionales, aunque no lo queramos.
“Para quienes escalamos a la cima de la cadena alimenticia, no puede haber piedad; sólo hay una regla: cazar o ser cazado”. Dicen que el mundo es una jungla en la que luchamos por sobrevivir, que en la vida hay que cazar para no ser cazado, por lo que siempre debemos buscar esa ventaja sobre las otras personas, no como una forma de aprovecharnos, sino para que nuestra ingenuidad no nos cueste dinero, trabajo o algo más. Es importante estar activos, atentos e informados. Lamentablemente eso de pensar con una cabeza fría es mucho más difícil de lo que parece.
Cómo ser inducibles e Influenciables a través de la emoción
Nuestro primer sistema es el que siempre actúa primero, es el de nuestros instintos y es con el que juzgamos cuando conocemos algo. El segundo actúa después del primero y es mucho más tardado. Cuando conocemos a alguien tenemos una primera impresión que puede cambiar con el tiempo, ese es el ejemplo perfecto del trabajo de estos sistemas.
Podemos creer que no, pero según el psicólogo Bart Schutz, nuestro cerebro no es racional, nuestro cerebro está racionalizando. Nuestras opciones siempre van cargadas de una emoción, es por eso que nuestro estado de ánimo afectará nuestra toma de decisiones y mientras más lo tengamos en cuenta, más fácil será evitar ser manipulados mediática y comercialmente o incluso nos permitirá ser los que manipulen.
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