CONOCE POR QUÉ EL SILENCIO ES TAN BUENO PARA TU
CEREBRO.
Vivimos en un mundo
ruidoso y molesto, donde el silencio es cada vez más difícil de conseguir. Esto
puede afectar a nuestra salud y repercutir negativamente sobre nuestro cuerpo.
La exposición
al ruido ambiental tiene efectos adversos sobre la salud de la
población. Sin embargo, constantemente llenamos nuestros oídos con música,
sonidos de la televisión, las noticias de radio y muchos otros sonidos
provenientes del ambiente y algunos que creamos en nuestras cabezas. ¿Cuántos
momentos del día pasamos en silencio total? Probablemente muy pocos… ¡Empezá a
buscar el silencio!
1. EL SILENCIO
ALIVIA EL ESTRÉS Y LA TENSIÓN.
Además de que los
ruidos fuertes elevan los niveles de estrés, perjudican la audición y la salud
en general.
La contaminación
acústica ha dado lugar a la presión arterial elevada y el aumento de la
frecuencia cardíaca. El ruido innecesario puede causar malestar y pérdida de
sueño.
Así como demasiado
ruido puede causar estrés y tensión, las investigaciones han demostrado que el
silencio tiene el efecto contrario: liberar el estrés y la tensión del cerebro
y el cuerpo.
Según un estudio del
2006 publicado en la revista “Heart”, basado en los cambios en la presión
arterial y la circulación sanguínea en el cerebro, dos minutos de silencio es
más relajante que escuchar dos minutos de música “relajante”.
2. EL SILENCIO
VUELVE A LLENAR NUESTROS RECURSOS MENTALES.
El silencio en
nuestro cerebro nos permite restaurarnos.
Cuando se agotan los recursos de atención que se encuentran en la parte prefrontal del cerebro, la persona se distrae, se encuentra mentalmente fatigada y pasa a tener dificultades para concentrarse, tomar decisiones, resolver problemas o generar nuevas ideas.
Pero de acuerdo con la teoría de la restauración de la atención, el cerebro puede restaurar sus recursos cognitivos limitados cuando estamos en ambientes con niveles más bajos de información sensorial de lo habitual. En el silencio o en la tranquilidad de caminar solos en la naturaleza, por ejemplo, el cerebro puede bajar la guardia sensorial, por así decirlo.
3. EN EL
SILENCIO, PODEMOS APROVECHAR LA RED EN MODO AUTOMÁTICO DEL CEREBRO.
La red en modo
automático del cerebro se activa cuando nos permitimos soñar despiertos,
meditar, fantasear sobre el futuro o simplemente dejar que nuestras mentes
viajen.
Cuando el cerebro está inactivo, podemos aprovechar a darle paso a los pensamientos, emociones, recuerdos e ideas. La participación de esta red nos ayuda a darle sentido a nuestras experiencias, a ser más creativos y a reflexionar sobre nuestros propios estados mentales y emocionales.
Cuando el cerebro está inactivo, podemos aprovechar a darle paso a los pensamientos, emociones, recuerdos e ideas. La participación de esta red nos ayuda a darle sentido a nuestras experiencias, a ser más creativos y a reflexionar sobre nuestros propios estados mentales y emocionales.
El silencio es una forma de llegar hasta allí.
4. LA TRANQUILIDAD PUEDE REGENERAR LAS CÉLULAS DEL CEREBRO.
El silencio
puede hacer crecer al cerebro. De acuerdo a un estudio de 2013, publicado en la
revista Brain, donde se compararon diferentes tipos de ruidos, dos horas de
silencio diario permiten el desarrollo de nuevas células en el hipocampo (una
región del cerebro asociada con el aprendizaje, la memoria y las emociones).
Además, la investigación estableció que el silencio puede ser terapéutico para enfermedades como la depresión y el Alzheimer, que se asocian con la disminución de la regeneración de neuronas en el hipocampo.
Además, la investigación estableció que el silencio puede ser terapéutico para enfermedades como la depresión y el Alzheimer, que se asocian con la disminución de la regeneración de neuronas en el hipocampo.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario